DOMINGO XXXI DEL TIEMPO ORDINARIO (CICLO A)

Ml 1,14b-2,2b.8-10; 1Ts 2,7b-9.13; Mt 23, 1-12
Todos los textos de la liturgia de hoy se refieren a la posición del clero en el pueblo de Dios. En el evangelio se critica ante todo el ejemplo falso y pernicioso que dan los letrados y fariseos, que ciertamente enseñan la ley de Dios, pero no la cumplen, cargan sobre las espaldas de los hombres fardos pesados e insoportables, pero ellos no mueven un dedo para empujar, y su ambición y vanagloria les llevan a buscar los primeros puestos y los lugares de honor en todo tiempo y lugar. La Iglesia de Dios, por el contrario, es un pueblo de hermanos, una comunión en Dios, el único Padre y Señor, en Cristo, el único Maestro. Y cuando Jesús funda su Iglesia sobre Pedro y los demás apóstoles, y les confiere unos poderes del todo extraordinarios, unos poderes que no todo el mundo tiene –como Jesús inculca constantemente y demuestra con su propio ejemplo (Lc 22,26-27)-, es para ponerlos al servicio de sus hermanos. El misterio instituido por Cristo es por su más íntima esencia servicio, servicio de mesa. Se puede decir que el clero es hoy más consciente de esto que en tiempos pretéritos, y que los reproches que se esgrimen contra él de servirse del ministerio para dominar proceden de un democratismo nada cristiano. Pero también hoy hay algunos que acceden al ministerio sacerdotal con ansia de poder y codicia de mando, como los fariseos, como si el ministerio les garantizara una posición superior, privilegiada, algo que ciertamente no se corresponde ni con el evangelio ni con la conciencia de la mayoría del clero.
En la primera lectura se censura un falso clericalismo en Israel, y esto no sólo en los tiempos de Jesús, sino 450 años antes. Lo que Dios reprocha aquí a los sacerdotes está lejos de haberse superado hoy. También aquí se aduce como fundamento que todos tenemos el mismo Padre, y por lo tanto todos somos hermanos. Y como esto no se tiene en cuenta, se reprochan tres cosas al clero: 1. No os proponéis dar la gloria a mi nombre. No se pone la mayor gloria de Dios en primer lugar, sino que se predica una ética psicológica y sociológica puramente intramundana, al gusto del pueblo. 2. Con semejante enseñanza han hecho tropezar a muchos en la ley; no comprenden la religión de la alianza, se distancian de ella o reniegan abiertamente de Dios. Los Salmos tardíos muestran claramente esta situación. 3. Hay favoritismo en la instrucción del pueblo: se prefiere a ciertos individuos, se trabaja con pequeños grupos y cosas por el estilo, y se olvida al resto del pueblo de Dios. Las amenazas de Dios contra tales métodos son severas: estos sacerdotes profanan la alianza, Dios lanza su maldición contra ellos.
Pablo, por el contrario, nos da en la segunda lectura una imagen ideal del ministerio cristiano; el apóstol trata a la comunidad que le ha sido confiada con tanto cariño y delicadeza como una madre cuida al hijo de sus entrañas, y se comporta en ella no como un funcionario, sino de una manera personal: hace participar a los hermanos en su vida, como hizo Cristo. Además no quiere ser gravoso para la comunidad, su servicio no debe ser una carga material para ella, y por eso trabaja. Y su mayor alegría consiste en que la gente le reconozca realmente como un servidor: en que comprendan su predicación como una pura transmisión de la palabra de Dios, cual es en verdad, y no como la palabra de un hombre, aunque sea un santo. El no quiere conseguir una mayor influencia en la comunidad, sino que únicamente busca que la palabra de Dios permanezca operante en vosotros los creyentes. También él será objeto de calumnias: será acusado de ambición, de presunción etc. Pero sabe que tales cosas forman parte de su servicio sacerdotal. Nos difaman y respondemos con buenos modos; se diría que somos basura del mundo, desecho de la humanidad (1 Co 4,13).
Hans Urs von Balthasar

Volver a la raiz

 

Acabo de leer en ACI digital, un artículo que además de gustarme mucho, me ha sorprendido. En el mismo, se cuenta como fueron las primeras catequesis de la Iglesia originaria. El experto en historia de la Iglesia, Domingo Ramos-Lissón, explica que la tarea de catequizar a los primeros cristianos, era muy distinta a la de la Iglesia actual. Y cuenta como dato curioso, que para bautizarse existían ciertas profesiones que impedían a alguien inscribirse como catecúmeno.
“Si seguimos el itinerario de alguien que desea hacerse cristiano en el siglo IV, nos encontraremos con un primer examen sobre su estado de vida, condiciones familiares y profesionales del aspirante”,y además “algunas situaciones familiares, como la poligamia y el concubinato, o de tipo profesional, como ser actor teatral, mago, guardián de ídolos, gladiador y algunos otros oficios, impedían que esa persona se inscribiera entre los catecúmenos. Evidentemente si cambiaba su situación familiar o profesional podrían inscribirse”.
.
Salvando que algunas de aquellas profesiones ya no existen, gladiador por ejemplo; dos mil años después, se puede decir que las cosas tampoco han cambiado tanto. Muchas de aquellas situaciones personales irregulares, como el concubinato, hoy están a la orden del día en su versión corregida, aumentada y hasta tolerada. Y aún así, hay quienes pretenden corregir la plana a la Iglesia, pretendiendo cambiar sus normas, incluso desde dentro.
.
Matute es un niño de 10 años, si Dios quiere el año que viene, me imagino que por Mayo, hará su Primera Comunión. Para ello, está asistiendo a la catequesis todas las semanas.
Considero que es algo necesario, porque para asimilar y creer el plan salvador que Dios tiene para los hombres, aunque el cristianismo no es ninguna ideología, si es preciso aprender la teoría, los dogmas y luego experimentar en la vida lo aprendido en esas enseñanzas. Esa experimentación lleva su tiempo, y digamos que es una evaluación continua, que cuesta a unos más y a otros menos, y además no acaba cuando hemos recibido por primera vez el Cuerpo de Cristo. Y esto hay que tenerlo también en cuenta.
.
La verdadera experiencia religiosa llega conforme el hombre va caminando y puede encontrar respuestas en base a los conocimientos adquiridos, objetiviza cada situación y le da un nivel de trascendencia que va más allá de sus primeras posibilidades cognoscitivas. Pero, para llegar a esos niveles, se hace necesaria la catequesis para sentar las bases en las que apoyar esas conclusiones posteriores.
.
En la Congregación General del Sínodo de los Obispos que se está celebrando estos días en el Vaticano se ha tratado, entre otros temas, de la necesidad de hacer llegar mejor las Sagradas Escrituras a las personas y de la urgencia de mejorar la catequesis como medio fundamental para lograr acercar a los fieles a la Palabra de Dios.
“Sólo a partir de una seria, auténtica y renovada catequesis, la Iglesia podrá desplegar sólidamente toda la amplitud de elementos y funciones de su acción evangelizadora”, ha dicho uno de los padres sinodales, precisamente el español Antonio Cañizares, Arzobispo de Toledo y Primado de España.
.
Así, dados los tiempos que corren, la Santa Iglesia Católica, como Madre, propone dar más importancia a la formación y preparación de los cristianos en la fé que profesan. No se trata, de volver a aquellos primeros tiempos de la Iglesia naciente, ni de rescatar el Astete o el Ripalda, pero sí de retomar la esencia de aquel cristianismo que empujaba valientemente por salir de la oscuridad hacia la luz, con ayuda del conocimiento de Dios, al trato con Él en la oración y a la frecuencia de los Sacramentos sabiendo en cada momento lo que significan y porque los practicamos.
.
Es obvio, que considero de máxima importancia y que agradezco a los Obispos esta preocupación por volver a reconquistar esa parcela que se estaba perdiendo.
De muchos es sabido que, la enseñanza de la Religión en muchos centros educativos, salvando los religiosos o confesionales, es mínima, casi siempre ha sido una de las asignaturas calificadas de “relleno”. No se les presta ningún apoyo, por parte de las autoridades y cada vez se da menos relevancia en compensación a la que le dan a los “cursos de ciencias”. Pero, es que esas carencias educativas, también están llegando a nuestras Parroquias.
.
De un tiempo a esta parte, se observa, como somos los mismos cristianos, los que vamos restando importancia al conocimiento de nuestras propias creencias. Y si esto es así, ¿Qué vamos a esperar de los demás?.
Mientras que en los colegios, a los profesores de la asignatura de Religión se les exige un certificado de idoneidad expedido por la ODEC, para impartir clases, vale la voluntad de la persona, sin tener en cuenta ni la formación, ni las intenciones (supuestamente buenas) del aspirante, para enseñar a nuestros chicos.
Las consecuencias, luego están en los resultados. Se pasan las clases dibujando y contando bonitas historias bíblicas, que están muy bien, pero de doctrina, muy poquito.
Después de la preparación para la Primera Comunión, los niños no se saben ni las oraciones básicas, les cuesta explicar lo que es Sacramento o conceptos como el de pecado; y de las bienaventuranzas y los Mandamientos, para que hablar.
Y es que, si se rasca un poco en el trato con los catequistas o maestros, muchas veces, como siempre, salvando excepciones muy honrosas, encontramos personas, con buenísima intención pero con una fé y unos conocimientos espirituales tan inmaduros, como muchos de nuestros niños…. ¡que decir, cuando niegan la autoridad papal!, oído por mí, de viva voz; o le quitan importancia a los Mandamientos como la confesión, porque Dios perdona todo y se puede comulgar en cualquier momento y ocasión.
.
En los niños y en los jóvenes está el futuro del mundo y el futuro de la Iglesia, y si queremos que el mundo tenga la transformación positiva que necesita, donde triunfe el Amor y se cumplan los planes de Dios, es hora de empezar a regar la raíz con agua límpia y no contaminada. Con aquellos torrentes de gracia y sabiduría con la que se empapó la Iglesia primitiva, con la buenas enseñanzas de aquellos primeros Apóstoles, y con el cumplimiento de todos los preceptos, por amor a Dios y a los hombres.
Los Obispos, con la sabia dirección del Santo Padre, han hablado, han dado sus directrices y esta necesaria llamada de atención; a partir de ahora, todos somos Iglesia, todos somos responsables de lo que ocurra en la Iglesia y en el mundo. La pelota está en nuestro tejado y exige de todos, clerigos y seglares, una respuesta consecuente y contundente, decidida y con fidelidad a nuestro credo.

Por los caminos del sur yauyino

Monseñor Ricardo García estuvo de visita pastoral por algunos pueblos de la Parroquia “Santo Toribio de Mogrovejo” de Viñac: concretamente por los pueblos de Azangaro y Chocos.

La Parroquia de Viñac, está encomendada a un grupo de religiosas de Jesús Verbo y Víctima.

Aqui vemos el ingreso de Monseñor en el pueblo de Azangaro:

Entrada principal del Pueblo de Azángaro-Yauyos

 

Tambien estuvierón presente las autoridades entre ellos los Alcaldes:
El Alcalde de Azángaro Saludando a su Obispo
El Alcalde de Azángaro 
Grupo de Niños con su Obispo y la Profesora
Alumnos de la Institución Educativa 
Alcalde de Viñac saludando a Monseñor Ricardo Garcia
Alcalde de Viñac 
Monseñor Ricardo Visita al Colegio de Azángaro
Colegio de Azángaro 
VISITA A CHOCOS: 
Recibimiento de los Fieles del Distrito de Chocos-Yauyos
Monseñor es recibido por toda la población choquina. 
El Obispo con sus catecúmenos de Chocos 
El último tramo de la visita fue el pueblo de Viñac, sede parroquial 
Seminarista Carlos Emilio Preparando las Maletas para el retorno a Cañete
 Niños viñaquinos 
Nuestros amigos nos dice chau 

Oracion privada a Alexia

Dios de piedad y misericordia que derramaste sobre tu sierva Alexia
gracias abundantísimas para que, viviendo con fe y sencillez
los acontecimientos de cada día te siguiera alegremente por el camino de la Cruz,haz que por su mediación viva yo, abandonado en tus paternales brazos,
la grandeza de las cosas pequeñas, haciéndose realidad
también en mí, y en los demás, la súplica que, desde niña, suscitaste en su alma:
¡Jesús, que yo haga siempre lo que Tú quieras!
Dígnate glorificar a tu sierva Alexia y concédeme, por su intercesión,el favor que te pido.
De conformidad con los decretos del Papa Urbano VIII, declaramos que esta oración no tiene finalidad alguna de culto público

Reconstrucción de Pacaran

Image

Image

Image

Image

Image

 La Parroquia “San  francisco de Asis” de Pacaran no se queda atrás, poco a poco va avanzando en la culminacion de la magna obra de reconstruccion de la Iglesia colonial.

Parroquia 

La Iglesia en sus actuales dimensiones, fue consagrada en el año 1670, la misma que con el transcurso del tiempo y también a causa de los sismos ha sufrido evidentes modificaciones. De la Iglesia colonial conserva las estructuras de los muros de adobe que soportan las bóvedas de medio punto de cañón corrido, sobre planta de cruz latina. Originalmente estuvo muy decorada, a fines del S. VIII contaba con seis altares laterales dedicados a: San José, Señor de la agonía, San Antonio, la Virgen de los Dolores, Señor del Triunfo y Santa Rosa; una repisa-altar dedicada a Jesús Nazareno y el retablo mayor de estilo churrigueresco presidido por el Patrón San Francisco.

Las bóvedas que cubren los brazos de la cruz latina del templo y su cúpula de media naranja ubicada en el crucero-, han colapsado en más de una ocasión. Debido a que la Iglesia se asienta entre cerros, ante la ocurrencia de un movimiento telúrico las ondas sísmicas rebotan contra los cerros, se superponen unas a otras aumentando su frecuencia y fuerza destructora; esto añadido al desgaste por el paso del tiempo, a falta de adecuado mantenimiento y a fallas constructivas, han determinado las sucesivas caídas de la techumbre.

 Existen datos concretos que señalan que en el año 1873, se reconstruyeron totalmente la bóveda que cubre el Presbiterio y la cúpula. Posteriormente, en el mes de febrero de 1908 se desplomó totalmente el techo de la Iglesia (bóveda y cúpula), el altar mayor quedó seriamente dañado y los altares laterales completamente destruidos; se salvaron sólo algunas imágenes coloniales que aún se conservan, entre ellas la Virgen de los dolores (muy mal retocada), San Francisco, Cristo de la Pasión. Se rehizo la techumbre y el altar mayor se reconstruyó con las piezas que quedaron pero en forma poco coherente con el estilo y coloridos originales; es así que el altar que hoy existe es algo ecléctico porque no respeta los órdenes ni el colorido barroco, el pan de oro original se alterna extrañamente con un color rojo ajeno a nuestros altares coloniales dorados.

Asimismo a esta reconstrucción debe corresponder la balaustrada-comulgatorio que separa el presbiterio del crucero, que ha sido rehecha en cemento acabado en pintura marmoleada; cuyo resultado es bastante aceptable. Según placa conmemorativa existente en la Iglesia en 1975 se reconstruyeron las dos torres que flaquean la portada del templo, la obra se hizo en ladrillos con estructura en concreto armado. En esa fecha también se consolidó el muro de fachada; introduciéndole un pórtico de concreto hacia la cara interior, que soporta el tímpano de dicho muro-nivel del coro alto-rehecho en ladrillos; la cara exterior es decir la portada se tarrajeó totalmente en cemento, incluyendo el molduraje.

Esta Iglesia fue declarada MONUMENTO NACIONAL DEL PERU, por Resolución Jefatura Nº 12 del Instituto Nacional de Cultura del 12 de Enero de 1989; en mérito a sus valores históricos, urbano paisajista y de identidad local. Por sus dimensiones y volumentría es el elemento emergente de la ciudad, el que la distingue e identifica desde varios kilómetros antes de llegar a Pacarán. La portada, a pesar de las modificaciones sufridas: alteraciones de proporciones de los elementos decorativos y la expresión de dureza que le confiere el enlucido en cemento, conserva cierta gracia y características generales del estilo barroco de las iglesias de las provincias limeñas como son, el frontón partido sobre la portada que se abre para dar paso a una hornacina que afloja la antigua imagen del santo Patrón. La decoración de los muros interiores del templo, pilastras del crucero, molduras corridas a lo largo del arranque a lo largo de las bóvedas de la nave y crucero y parapeto del coro alto, son de influencia neo-clasica. Y deben corresponder a la intervención realizada en el año 1873.

Imperial renace

Iglesia Parroquial de Imperial
Iglesia Parroquial de Imperial

Después de la tragedia de agosto del 2007, la Prelatura de Yauyos inició la reconstrucción de las Iglesias afectadas, y una de ellas la Iglesia Matríz de Imperial “Nuestra Señora del Cármen”,  este Sábado 11 ha reavierto sus puertas, despúes de un arduo trabajo. 

Monseñor Ricardo Garcia y el Vicario General Mons. Frutos Berzal Robledo Felices por el Término de la Iglesia Parroquial
En la foto Monseñor Ricardo  Obispo de la Prelatura y Monseñor Frutos Parroco de Imperial

Plegaria de la Mision Continental

Quédate con nosotros, Señor,
acompáñanos, aunque no siempre
hayamos sabido reconocerte.

Tú eres la Luz en nuestros corazones,
y nos das tu ardor con la certeza de la Pascua.
Tú nos confortas en la fracción del pan,
para anunciar a nuestros hermanos
que en verdad Tú has resucitado
y nos has dado la misión de ser testigos
de tu victoria.

Quédate con nosotros, Señor,
Tú eres la Verdad misma,
eres el revelador del Padre,
ilumina Tú nuestras mentes con tu Palabra;
ayúdanos a sentir la belleza
de creer en ti.

Tú que eres la Vida,
quédate en nuestros hogares
para que caminen unidos,
y en ellos nazca la vida humana generosamente;
quédate, Jesús, con nuestros niños
y convoca a nuestros jóvenes
para construir contigo el mundo nuevo.

Quédate, Señor, con aquellos
a quienes en nuestras sociedades
se les niega justicia y libertad;
quédate con los pobres y humildes,
con los ancianos y enfermos.

Fortalece nuestra fe de discípulos
siempre atentos a tu voz de Buen Pastor.
Envíanos como tus alegres misioneros,
para que nuestros pueblos,
en ti adoren al Padre, por el Espíritu Santo.

A María, tu Madre y nuestra Madre,
Señora de Guadalupe, Mujer vestida de Sol,
confiamos el Pueblo de Dios peregrino
en este inicio del tercer milenio cristiano.
Amén.