Primer Domingo de Adviento

Comenzamos este domingo el Adviento, un tiempo cargado de esperanza. Y abrimos un nuevo año cristiano, el ciclo B de la Liturgia.

Durante este tiempo se nos invitará constantemente a estar vigilantes, a desear con ardor la venida del Señor / a confesar nuestros pecados y pedir perdón de ellos / a mirar a la vida con los ojos de la fe, para descubr ir la presencia del Señor que viene…

Pero si echamos una vista a nuestro al rededor nos daremos cuenta que quizás hasta nosotros mismos estamos de vuelta de casi todo, ya no esperamos ningún Salvador y lo peor es que a veces pensamos que no necesitamos que Dios nos ayude, que por nosotros mismos podemos valernos. Ya nada más lejos de la realidad…

Con nuestro saber científico hemos logrado que los tullidos anden, que los sordos oigan, que los ciegos vean…, hemos arrancado frutos abundantes de los desiertos, y hasta hemos escalado los cielos… cantando así, no la gloria de Dios, sino la gloria del hombre…

Muchos piensan que ya Dios no es necesario, se arreglan sin Dios y hasta es posible que algún día resucitemos a los muertos…

Y sin embargo nos hemos vuelto violentos, acudiendo a la guerra para defender la paz… Cada vez ampliamos más la distancia entre los países ricos y los países pobres…

Nos vemos amenazados continuamente, y es que, conocemos lo que es el bien, pero nos falta fuerza y voluntad para cumplirlo…

Toda la ciencia unida no puede ni podrá nunca producir ni una migaja de AMOR, ni una gota de ALEGRÍA.

No nos damos cuenta de que, sin Dios todo carece de sentido; la muerte hace inútil todas nuestras conquistas y esperanzas…

Pero un creyente, que observa todo esto a su alrededor, tiene que ser consciente de que la vida tiene sentido, y de que amar es una forma de mantenerse a la espera. Por eso, hay que vivir con honradez, limpieza y transparencia, siendo generosos y alegres con todos… para que si viene el Señor en cualquier momento nos encuentre siempre vigilantes, atentos…, preparados…

El Señor vino y vendrá… pero sobre todo, el Señor está viniendo a tu vida en cada instante… ¿no lo notas…? Si no es así, es que tienes frío el corazón y el espíritu… ¡Ven Señor Jesús! ¡Que cada uno de nosotros abra su corazón y su vida a tu venida! Porque de corazón: ESPERAMOS TU VENIDA.

Invitación a Pacaran (Cañete)

Iglesia Parroquial "San Francisco de Asis" de Pacarán
LA PRELATURA DE YAUYOS Y LA PARROQUIA “SAN FRANCISCO DE ASIS” DE PACARAN LES INVITA A UD. Y FAMILIA A LA CONSAGRACIÓN DE LA IGLESIA PARROQUIAL PARA EL DIA SABADO 13 DE DICIEMBRE.
HORA: 11:00 AM (Ver programa especial) www.pacaranperu.com
pejul

pejul

 El terremoto del 15 de agosto del 2007 causó serios daños, con la ayuda de instituciones y personas generosas; la Prelatura de Yauyos y el Párroco P. Nilton trabajarón arduamente para lograr la recostrucción total y embellecimiento de la Iglesia que es considerado MONUMENTO HISTÓRICO y una joya para el valle de Pacarán.

Este esfuerzo redundará en bien de los fieles, elevará la dignidad del culto litúrgico para gloria de Dios y salvación de las  almas.

pejul

pejul

 

pejul

pejul

pejul

pejul

Jornada Juvenil

 

El domingo 16 tuvimos la alegria de compartir con otros jovenes unos momentos de alegria, de cantos, juegos y reflexion, en San Vicente de Cañete.

Los jovenes de Zúñiga esperarón con ilusion este evento. Aquí algunas fotos para el recuerdo:jornada-juvenil-025

jornada-juvenil-045

 

 

jornada-juvenil-030

 

jornada-juvenil-026

Telefono de emergencia

Son más efectivos que el 911

 Cuando te sientes…

Llama a:

 Triste ……………………………………………………Juan 14

Pecador o que has pecado…………………………….Salmo 51

En peligro inminente…………………………………… Salmo 91

Que la gente te ha fallado……………………………. Salmo 27

Que Dios esta lejos de ti………………………………Salmo 139

Necesidad de estimular tu fe……………………….. Hebreos 11

Solo y temeroso………………………………………..Salmo 23

Preocupado ……………………………………..Mateo 8:19–34

Herido y criticado ………………………………1 Corintios 13

Con dudas de la cristiandad  ……………2 Corintios 5:15-18

Fuera de lugar …………………………. Romanos 8:31-39

Necesitado de paz ……………………..Mateo 11:25-30

A Dios más pequeño que el mundo ……………Salmo 90

La necesidad de Cristo como tu seguro Romanos 8:1-30

Si sales de viaje ………………………………Salmo 121

La falta de valor para realizar una tarea …… Josué 1

Abrumado por tus inversiones bancarias y en la Bolsa de Valores Marcos 10:17-31

Deprimido ……………………………………Salmo 27

Tus cuentas bancarias en ceros, ………………… Salmo 37

Perdida tu fe en la humanidad ………………….2 Corintios 13

Que las personas no son amigables ………….Juan 15: 12-27

Perdida tu esperanza, …………………………..Salmo 126

Que no hay justicia……………………………..Salmo 19

Sin frutos en tu vida ……………………………..Juan 15

Necesitado del secreto de la felicidad ……Colosenses 3:12-17

Con una gran oportunidad o has descubierto algo…..Isaías 55

Sin saber como actuar …………………..Romanos 12

Que tu salario es bajo………………….Mateo 20: 1-16

 OTROS NÚMEROS

 Para enfrentar el miedo…………………….Salmo 3

Para seguridad……………………. Salmo 121,3

Para certidumbre………………. Marcos 8,5-36

Para reafirmarte…………………. Salmo 145,8

 Todos estos números son directos

No se requiere asistencia de la Operadora

Todas las líneas están disponibles las 24 horas del día.

 Cuando crees que todo ha fallado, solamente dile a tu Padre:

 Padre nuestro, que estas en el cielo, santificado sea Tu nombre; venga a nosotros Tu reino; hágase Tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal. Amen.

 ¡ALIMENTA TU FE Y LA DUDA MORIRA DE HAMBRE!

El mensaje del sinodo

Se llevó a cabo el XXIX concurso de religion (Prelatura de Yauyos)

Mons. Ricardo Garcia Garcia Obispo Prelado de Yauyos, representante de la Ugel 08 de Cañete y Sr. Pbro. Vìctor Huapaya Quispe, responsable de este evento 
Como todos los años el día 13 de noviembre se realizó la etapa final del concurso de  religión en el Colegio Parroquial «San José» de Cerro Alegre. De las 3 provincias (Yauyos, Cañete y Huarochiri) que comprende nuestra Prelatura llegarón más de 250 alumnos con sus párrocos y profesores.
Veamos algunas fotos:

 

Alumnos (as) participantes de los 23 Parroquia de nuestra Prelatura de Yauyos

 

Pbro. Fernando Cintas Rosa(Párroco de Mala) y Pbro. Freddy Nolasco Macazana(Vicario Parroquial de San Vicente de Cañete)  

 

Docentes a la espera de los resultado del exámen 

 

 

Mons. Ricardo Garcia haciendo entrega de los dipolmas 

 

 

Jose Luis(Diácono) Pbro. Ismael Montero Casas(Párroco de Nuevo Imperial) Pbro. Ernesto Cullas(Rector del Seminario Menor-Cañete) todos rezando por los resultados 

 

 

Foto del Recuerdo del XXIX concurso de religión 2008 

 

 

La Parroquia de Yauyos(calachota) se hace presente como ganador 

 

 

Docente con su alumna Capeona Etapa Final, mostrando el gallardete para su colegio 

 

Image

Image

 

Quince se hace presente Pbro. Manuel Escate con su campeón 

 

 

Pbro. freddy Nolazco con su campeonsito 

 

 

Fotos del recuerdo XXIX concurso de religión 2008 

El Papa Benedicto XVI

Retiro en Catahuasi

9-de-nov-08-021

Estos dias un grupo de alumnas estuvieron de retiro espiritual en la casa de formación de Catahuasi. Gracias al apoyo de las Madres Misioneras de Jesus Verbo y Víctima de Caraveli. y a la Sra. Marta Casas.

Pacaran

La Iglesia Parroquial de Pacaran se  va transformando poco a poco.

Con los niños de Picamaran (Yauyos)

“ID POR TODO EL MUNDO”

El futuro de la fe, y de la iglesia, depende de la siembra que hagamos hoy en las nuevas generaciones.

Los niños son nuestra esperanza.

De esta forma en coordinación con los maestros de la escuelita hemos iniciado la catequesis en el pueblito de Picamaran.

¿Quién ha dicho que no hay futuro en la Iglesia?

¡Cuántos en el mundo se preparan para recibir a Cristo!

Lo que de pequeño se cultiva, jamás se olvida.

¡Dejad que los niños se acerquen a mí! ¿No lo dijo Jesús?

 

“Mirad hacia arriba y lo veréis; mirad hacia abajo y os lo encontraréis” Dios está en todas partes…

Ante la gran confusión sembrada por algunos hermanos. No se dejen manipular. Sean ustedes mismos.

La iglesia, si fuera tan perfecta como algunos pretenden, no podría acogernos a ninguno de nosotros.  Que la Patrona “VIRGEN DE COCHARCAS” les acompañe siempre.

Legión de María – Zuñiga Cañete

   

 

 
Hace unos dias la Legión de María de Zúñiga “VIRGEN DE GUADALUPE”, cumplio su primer año, desde aquí pedimos que nos encomiendo para servir y no olvidar nuestro espiritu.
ZUÑIGA

ZUÑIGA

 La Legión de María es una asociación de Católicos que, con aprobación eclesiástica, han formado una Legión para servir a la Iglesia en su perpetua lucha contra el mundo y sus fuerzas nefastas, acaudillados por Aquella que es bella como la luna, brillante como el sol, y– para el maligno y sus secuaces- terrible como un ejército en orden de batalla: María Inmaculada, medianera de todas las gracias.

” Como resultado de la caída, toda la vida humana, tanto individual como colectiva, se presenta como una lucha dramática entre el bien y el mal, entre la luz y las tinieblas ” ( GS, 13)

( Manual de la Legión de María, edición, 1997,capítulo I, p.1.)

Legion de Maria ZUÑIGA PERU

Legion de Maria ZUÑIGA PERU

Finalidad de la Legión de María.

La Legión de María tiene como fin la gloria de Dios por medio de la santificación personal de sus propios miembros mediante la oración y la colaboración activa-bajo la dirección de la jerarquía- a la obra de la Iglesia y de María: aplastar la cabeza de la serpiente infernal y ensanchar las fronteras del reinado de Cristo.

( Manual de la Legión de María, edición, 1997, capítulo II, p. 4.)

Zuñiga

Zuñiga

El Espíritu de la Legión

El espíritu de la Legión de María es el de María misma. Y de manera particular anhela la Legión imitar su profunda humildad, su perfecta sumisión, su dulzura angelical, su continua oración, su absoluta mortificación, su inmaculada pureza, su heroica paciencia, su celestial sabiduría, su amor a Dios intrépido y sacrificado; pero, sobre todo, su fe: esa virtud que en Ella, y solamente en ella, llegó hasta su más alto grado, a una sublimidad sin par. Animada la Legión con esta fe y este amor de María, no hay empresa, por ardua que sea, que le arredre; ni se queja Ella de imposibles, porque cree que todo lo puede( Imitación de Cristo, lib.III, cap.3:5)

“El modelo perfecto de esta espiritualidad apostólica es la santísima Virgen María, Reina de los Apóstoles. Ella, mientras vivió en este mundo una vida igual a la de los demás, llena de preocupaciones familiares y de trabajos, estaba constantemente unida a su hijo, y cooperó de modo singularísimo a la obra del Salvador…Hónrenla todos con suma devoción, y encomienden su vida apostólica a la solicitud de María”(AA,4).

(Manual de la Legión de María, edición, 1997, capítulo III, p.6)

Homilia para este Domingo XXXIII ciclo A

VELAD Y ESTAD PREPARADOS CON EL AMOR
1. La Sabiduría viene personificada en una mujer hermosa, joven y atractiva, que nunca pierde su encanto, sentada a la puerta de los que la buscan. “Radiante e inmarcesible es la Sabiduría” Sabiduría 6,13. Atrae las miradas de los hombres, fascinados por su radiosidad. Quienes la aman la pueden contemplar. Los que la buscan la encuentran con facilidad. Los que anhelan poseerla y madrugan para buscarla, y recorren las calles y las plazas de la ciudad buscando al Amado de su alma, como la esposa de los Cantares, la encontrarán sentada a su puerta: “Estoy a la puerta llamando; si alguno escucha mi voz y me abre la puerta, yo entraré en él y cenaré con él y él conmigo” (Ap 3,20). Es la Sabiduría la que toma la iniciativa, y viene al encuentro del hombre.
Es Jesucristo que está llamando. No se hace de rogar. Sólo quiere ser buscada. “Quien vela por ella, pronto se verá sin problemas”.
2. Estamos en el punto de conexión de la lectura de la Sabiduría y el evangelio: VELAR. Esperar, buscar, prepararse, estudiar, trabajar, orar, porque no sabemos a qué hora llegará el Esposo. Buscar al Esposo, como la esposa de los Cantares, saliendo de noche en su busca. Cuesta velar. La esposa vela y busca porque ama. El que ama no puede vivir sin su amado, sin su amada. Cuando no amamos nos dormimos, nos distraemos, nos aburrimos, despreciamos los vencimientos en lo pequeño, no nos preparamos, nos contentamos con lo que salga sin esfuerzo, no damos importancia a la palabra dada por pereza o desorganización, no vibramos, no trabajamos, o lo hacemos sin orden ni constancia, no sabemos ver la grandeza de lo ordinario y lo desdeñamos, pero tampoco gozamos de la paz del sacrificio y del vencimiento del carácter domesticado, del capricho momentáneo, como niños que se pasan de un juego a otro sólo por cambiar. Pesa el estudio, y la oración, y el trabajo bien hecho, pero el fruto de la sabiduría, compensa con paz y con creces el esfuerzo y la renuncia. No he oido risas más sinceras y rostros más luminosos y resplandecientes de alegría, que en el locutorio de las mujeres consagradas a Dios, porque se vencen y luchan a tope.
3. El cristiano, preparado para la venida del Señor, madruga por él, tiene sed de él, está ansioso de su presencia, como tierra reseca, agostada, sin agua, como David sediento, huyendo de los soldados de Saúl por las estepas del sudeste de Palestina y de Absalón por el desierto de Judá. Lejos del Santuario donde la presencia de Dios le daba fuerza, necesita levantar las manos para alabarle e implorar su misericordia. La delicadeza y la estética del rey se manifiestan en las estrofas del Salmo: “Porque mi alma está sedienta de tí, Señor, Dios mío. Y hasta de noche en el lecho, me acuerdo de tí, pienso en ti” Salmo 62. Enamorado y dolorido Juan de la Cruz, desconocido, excepto para media docena de almas selectas, escribió en el estercolero de la cárcel de Toledo, los versos más divinos y humanos que se han escrito en toda las literaturas universales: “¿A dónde te escondiste, Amado, / y me dejaste con gemido? / Como el ciervo huiste, habiéndome herido. Salí tras tí clamando / y eras ido”.
4. La parábola de hoy comienza así: ?El Reino de los Cielos será semejante a diez muchachas vírgenes invitadas a un banquete de boda? Mateo 25,1. Unas estaban preparadas, otras no, como el invitado sin traje de boda (Mt 22,12). Las que no lo estaban, porque no tenían amor, el aceite, se quedaron fuera. “A medianoche se oyó una voz: <¡Que llega el esposo, salid a recibirlo!>. -Las vírgenes necias, al ver la puerta cerrada, golpeaban y aporreaban la puerta cerrada y gritaban con desesperación: “Señor, Señor, ábrenos” y repetían una y otra vez la llamada, como quien tiene conciencia clara de que se está jugando la existencia inmortal. En la repetición está reflejada la angustia. Es como el que ha hecho tarde al tren, al avión, y el viaje era urgente, trascendental, porque era portador de un corazón para ser trasplantado, del que dependía la vida de un hombre. “Velad y orad, no sabéis el día ni la hora”.
5. En la parábola están bien utilizados dos recursos literarios: el retraso del novio y el sueño de las vírgenes. Las muchachas necias lo son, no porque se durmieron, pues se durmieron todas, sino porque no estaban preparadas para la llegada del esposo, con aceite suficiente, y se les apagaron las lámparas. Les faltó cabeza. El novio se retrasa. Tarda. Se prolonga la vida. Esto es motivo de adormecerse. Adormecerse es entregarse al trabajo y al porvenir de este mundo, dedicados a nuestra propia realización, olvidando el retorno de Cristo, y la vida del mundo futuro que profesamos en el Credo. La consternación y la rabia de las vírgenes locas indica el fracaso fatal de toda la vida. Por fortuna no todas se durmieron. Las cinco más delicadas, inteligentes y que amaban de verdad, estaban con las lucernas encendidas y bien provistas de aceite.
Jesús pronuncia esta parábola en Jerusalén. La ciudad, como entonces todas, no está iluminada, sino sumida en las sombras. Las lámparas o teas alimentadas por aceite eran las únicas luminarias que existían. En la oscuridad de la noche cerrada, no se podía dar ni un paso sin esa pobre luz, única de los tiempos. De nuestras modernas calles iluminadas, no hubiera hablado así.
6. ¡Lo que se han perdido las vírgenes necias! El salmo 44 nos narra la entrada de la esposa en el palacio real, bellísima, vestida de perlas y brocado; llega ante el esposo rey, Cristo, con séquito de vírgenes, acompañada de sus compañeras entre alegría y algazara. El salmo se titula ?Canto de amor?. La boda se celebra en un decorado propio de las ?Mil y una noches?. Es la poesía de la prosa del ?Cantar de los cantares?. Jesús, como novio locamente enamorado, cantó sin cesar en su corazón, este canto de amor, porque él, que es el AMOR, está INMUTABLEMENTE e insondablemente enamorado, concepto que atraviesa toda la Biblia. Así, a los que veían con malos ojos que sus discípulos ni ayunaban ni hacían penitencia como los de Juan, Jesús contestó: ?¿Pueden llorar los amigos del novio, estando él con ellos?? (Mt 9,15). Jesús es célibe y está enamorado. Hoy se alardea de no ser vírgenes, aunque no están enamoradas. Pero, ¿puede una virgen estar enamorada? ¿Puede arder de amor un célibe? ¿Puede consumirse de amor verdadero, una persona consagrada al Amor? Preguntádselo a Santa Cecilia, que renuncia a costa de su vida a Valeriano, el mejor partido de Roma, o al ambicioso San Francisco Xavier, que va a morir dictándole al padre Cosme que escriba a Roma al padre Ignacio, ?que ha muerto pensando en él, / lleno de amores…aquel / impaciente de París?, o a Teresa de Jesús, guapísima e inteligentísima, o a San Juan de la Cruz, o San Ignacio de Loyola, que había vivido en la corte y en la carne, o a la Doctora Nueva de la Iglesia, Santa Teresa del Niño Jesús, que murió de amor musitando: ?¡Oh, le amo! Dios mío, os amo!?, y cayó en éxtasis bellísimo y radiante.
7. Pero yo se lo preguntaría, sobre todo a San Agustín que, habiendo experimentado todas las categorías del amor, el de su madre, Santa Mónica, el de su amigo Alipio, la mitad de su alma: ?animae dimidium meae?; el de la carne, ?nondum amabam et amare amabam? ?todavía no amaba y deseaba amar?, pues amar y ser amado era lo más dulce para mí, sobre todo si podía gozar del cuerpo de la amante?, por eso se lió con una mujer y después con su amante africanita, de la que tuvo un hijo inteligentísimo, Adeodato. Cuando la arrancó de su lado quedó llagado su corazón, manando sangre contínuamente, y de las dos jovencitas que le siguieron. ?Al fin fui amado y llegué al placer, para luego ser azotado con las varas candentes de hierro de los celos, sospechas, temores, iras y contiendas?. El gran corazón de Agustín, conocedor de todos los amores, necesita amar y se va a consagrar en el celibato, ¿cómo podrá ya amar, siendo célibe? Cuando por fin vio la luz, Llegó a amar tanto, que escribió la frase conocida por todo el mundo: ?Nos has hecho, Señor, para ti, y nuestro corazón inquieto sólo puede descansar en ti?. Y cuando ya estaba gozando del amor de Dios, a él consagrado, escribe en sus Confesiones: ?Tarde te amé, Hermosura tan antigua y tan nueva, tarde te amé. Me llamaste y clamaste, y quebrantaste mi sordera; brillaste y resplandeciste, y curaste mi ceguera; exhalaste tu perfume, y lo aspiré, y ahora te anhelo; gusté de ti, y ahora siento hambre y sed de ti; me tocaste, y deseé con ansia la paz que procede de ti?. Por fin aquella águila gigante había encontrado el AMOR.
8. Y con el amor, la fecundidad. Santa Teresa escribe que para esto es este matrimonio, para que nazcan obras. Sus obras son los hijos. Todavía, después de dieciséis siglos, viven los innumerables hijos de San Agustín, y los de San Ignacio, y de Santa Teresita. Dª Teresa Laiz, fundadora del monasterio de Alba de Tormes, no tenía hijos y los deseaba y pedía a Dios.
El Señor le enseñó un campo cubierto de lindísimas flores, y le dijo: estos son los innumerables hijos que tendrás: un monasterio de contemplativas, que vivirán siempre. Allí morirá Santa Teresa. Amor de Dios, eficaz y fecundo, que redunda en el amor a los hermanos, por quienes trabaja y se sacrifica y oro. No es un amor encerrado en una torre de marfil.
9. Pero no vayamos a creer que ese camino es ancho y que a su meta se llega por los derroteros del desenfreno y desmadre. El mismo Santo, con toda crudeza, nos describe su estado: ?Pedía a Dios la castidad, pero no para ahora, sino para más adelante, porque a mí, cautivo, me atormentaba con vehemencia la costumbre de saciar mi insaciable concupiscencia, y el deseo del coito era tan intenso, que su privación me llenaba de tristeza y angustia?.
10. “Id a la tienda a comprar el aceite”. ¿Egoismo de las sensatas? También. Pero la parábola no lo quiere destacar. Lo que pretende poner de relieve, es que la luz, alimentada por el aceite, es un valor de difícil adquisición. Es el amor, la caridad, que no están nunca de rebajas. “Todo aquel que escucha estas palabras mías y las pone por obra, se parece al hombre sensato… Y todo aquel que escucha estas palabras mías y no las pone por obra, se parece al necio” (Mt 7,24). El aceite olvidado por las necias es la práctica del mensaje de Jesús. El aceite y la lámpara significan algo personal e intransferible que forma parte de la propia identidad. Están o no están en la biografía personal. Sin ese aceite y esa lámpara encendida, el hombre no es hombre, Dios no lo reconoce: “No os conozco”.
11. No podemos hoy escuchar el tono y el acento del esposo que dice estas palabras. Pero en el matiz me parece a mí que descubriríamos más que dureza y condenación, desilusión y dolor del amor no correspondido y fracasado. El esposo os creó por amor; siempre estuvo atento a vuestra vida; os situó en circunstancias que favorecieran las buenas obras, y si eran adversas, siempre os quitaba las piedras para que no tropezarais; os llamaba una y otra vez; os ponía personas y amigos que os iluminaran; os probaba para que volvierais a él; como a la higuera que no daba fruto, os cuidó con mimo y paciencia. Su anhelo infinito era que os parecierais a él. Pero ahora no os reconoce así. Algo parecido a lo que le sucedería a un padre que ha dedicado todos sus esfuerzos y sacrificios en educar a sus hijos y sacándoles de la nada, con su dedicación constante y su amor ardiente, que cuando comenzabais a sentir sabíais corresponder, se ha trocado en desvío, desamor, olvido, odio o rechazo. El acento de la voz del padre en las palabras: ?no os conozco?, es de ternura y fracaso, de desilusión y desengaño, de sufrimiento y de dolor.
12. La voz del esposo suena así como la del padre defraudado: ?Mi novia de la juventud, amorosa y sacrificada? (Jer 2,2), se ha convertido en huraña y desagradecida, Ya no la conozco. Ha cambiado tanto, que ya no la conozco?. Pero, si la voz del esposo es de ternura, la elegida fracasada, la oye con sentido de cólera: ?Id, malditos, al fuego eterno, a las tinieblas exteriores?, es decir será arrojada fuera, o más bien es ella la que se ha encadenado a la oscuridad tenebrosa de la noche eterna, cuando había sido llamada a gozar de la iluminación de la sala del festín. Las muchachas necias podrían representar a todos aquellos que tienen fe y esperanza: creen, teóricamente en Jesús; creen que Dios es Padre y que todos los hombres somos hermanos; creen en la Iglesia y esperan el cielo; pero no aman.
13. El esposo le había dicho a ssu novia, por Ezequiel, 16,4: ?Cuando naciste, no te cortaron el cordón ni te limpiaron. Pasé yo y te vi agitándote en tu sangre, y te dije: Vive y crece, y llegaste a la flor de tu juventud: se formaron tus senos y tu pelo creció. Cuando estabas en la edad del amor, te desposé y fuiste mía, te lavé, te limpié de tu sangre y te ungí con óleo, te vestí con vestidos recamados y te cubrí de seda. Te adorné con joyas; te alimenté con flor de harina y te hiciste cada vez más hermosa y te nombré reina?. Y ahora has querido quedarte fuera de mi lado y separada de mí.
14. ¿Cuál fue la conducta de las vírgenes sabias y prudentes? Seguir el consejo del mismo salmo: ?Olvida tu pueblo y la casa de tu padre, y el rey amará tu belleza?. Olvida tus costumbres y tus preferencias y gustos y la corriente social. Y ?en lugar de tus padres, tendrás hijos, que serán príncipes, y te alabarán todos los pueblos por siempre?. Porque hijos de la carne, ¿cuántos? ¿Uno, o la parejita, porque hoy no está la vida como antes? Tus hijos del espíritu serán innumerables, serán príncipes celestiales que te amarán, sin fin, y eternamente te cantarán su gratitud. Ni tu envejerás, ni tus hijos te llevarán al asilo. Cuando San Agustín predicaba esto alguien le dijo: ?Pero así se acabaría el mundo?. Y respondió: ¡Qué bello y feliz final del mundo! Y digo yo, es preferible que el mundo se acabara, que no se acabará, por el cumplimiento de la virtud de la castidad, que por el furor terrible de las armas atómicas, como terminaron Hiroshima y Nagasaki, o Kansas, como relata Nicholas Meyer en la película de año 1983, ?El día después?.
15. Entre la Sabiduría y la lámpara encendida hay una cierta identidad. San Pablo sugiere la identidad entre lámparas apagadas y la aflicción desesperada ante la muerte: “de los hombres sin esperanza” 1 Tesalonicenses 4,13. Ante estos, Dios no puede hacer nada, “se cerró la puerta”. ¿Y si una virgen prudente hubiese surtido aceite en aquel momento a las que no estaban preparadas? Esa sería una teología para morir, no para vivir. Si hay una tienda a mano, ¿para qué el evangelio y las bienaventuranzas?
16. “Velad y estad preparados, porque en el momento que menos penséis vendrá el Hijo del Hombre” (Mt 24,42). Después de la consagración, al anunciar la muerte y la resurrección del Señor, pediremos también su venida: “¡Ven, Señor Jesús!”.

Cómo detectar a un falso sacerdote?

Lobos con piel de oveja
Lo primero que debemos tener en cuenta es que, como todos los estafadores, la mayoría de los falsos sacerdotes suelen ser simpáticos, convincentes y hábiles; aparentan ser buenas personas con la finalidad de cumplir su cometido: obtener dinero de forma fácil, valiéndose de la buena fe de la gente. Por lo general ofrecen sus servicios mediante referencias o tarjetas de presentación que ellos mismos distribuyen en gran cantidad, manifestando una gran disponibilidad y ofreciendo todas las facilidades posibles.

Image Su campo de acción
Suelen aparecer en momentos difíciles de la vida; por ejemplo, cuando los fieles se encuentran afectados por la pérdida de un ser querido. También se acercan a aquellas personas a las que en su parroquia les fue negado un servicio religioso, por existir alguna irregularidad o por no querer cumplir con los requisitos que se les piden para la celebración de un sacramento, o a quienes quieren hacerlo fuera de los lineamientos establecidos por la Iglesia, como realizar un casamiento en la playa o en un salón de fiestas. No debemos olvidar que los sacerdotes católicos tienen prohibido casar, bautizar y en general, oficiar misas fuera de la parroquia o en un templo público reconocido,  salvo cuando se trata de una misa de cuerpo presente en la capilla de un velatorio público o de la Misa de una comunidad más grande en ocasiones significativas como la festividad de la Virgen de Guadalupe: en  fábricas, vecindades o vecinos de toda una calle. Los falsos sacerdotes también acostumbran visitar algunas casas o empresas, donde solicitan donativos para alguna casa hogar, orfanato o asilo inexistentes. En algunos casos también llegan a ofrecer sus servicios a los propios sacerdotes para ayudarlos en su fiesta parroquial o en Semana Santa.

La invalidez de los sacramentos
Los falsos sacerdotes encuentran una mina de oro en aquellas personas que desean casarse por segunda, tercera o cuarta vez, sin haber recibido la declaración de nulidad de sacramento de su primer matrimonio, o que buscan tener la celebración de algún sacramento en la playa, yate, jardín, salón de fiestas, etc. En estos casos, sus servicios llegan a estar acompañado de un “paquete completo de fiesta” que incluye: celebración del sacramento, carpas, sillas e incluso el banquete. Algunas de las personas que lo solicitan están conscientes de que el sacramento que van a recibir también es falso, pero otras no lo saben y suelen llevarse una gran sorpresa cuando se percatan de que el acta de Matrimonio o de Bautismo no tiene validez ante la Iglesia Católica.

¿Quiénes son los falsos sacerdotes?
Un gran porcentaje de ellos se compone de personas que estudiaron para servir a la Iglesia a través del ministerio sacerdotal, pero que por razones diversas fueron expulsadas del seminario. Otros fueron sacristanes en algún momento de su vida y otros más simplemente vieron la oportunidad de obtener dinero fácil a costa de la buena fe de las personas. Todos ellos conocen las partes de las celebraciones litúrgicas e incluso llegan a engañar a los verdaderos sacerdotes.

Medidas preventivas
1. Acudir a nuestra parroquia para que nos orienten sobre los requisitos necesarios para la celebración de los sacramentos.
2. En caso de la pérdida de un familiar, acudir a la parroquia más cercana al velatorio o a nuestra propia parroquia para solicitar los servicios correspondientes. En algunos casos los responsables de los velatorios están en complicidad con los falsos sacerdotes, pues suelen darles una comisión.
3. Nunca aceptar a los sacerdotes que se dan a conocer con tarjetas de presentación o que ofrecen servicios a domicilio o por medio de “paquetes completos”.
4. Exigir al sacerdote la credencial expedida por la diócesis correspondiente. En el caso de la Arquidiócesis de México, se puede consultar el directorio de sacerdotes en la página: http://www.arquidiocesismexico.org.mx
5. Recordar que si no es posible encontrar un sacerdote católico más vale no tener la celebración en ese momento, porque las misas o sacramentos que los falsos sacerdotes celebran son una burla a la fe de los fieles, ya que no tienen ninguna validez.

Requisitos para postular al Seminario Menor de Cañete

1.- Se consideran indispensable las siguientes condiciones para  postular una vacante al Seminario – Colegio “Nuestra Señora del Valle”.

  1. Estar bautizado en la Iglesia Católica.
  2. Tener suficiente capacidad de aprendizaje para poder alcanzar, por lo menos, un aprovechamiento notable.
  3. Practicar de manera mínima,  estable y consciente las principales virtudes o hábitos morales (honradez, sinceridad, generosidad, fortaleza y responsabilidad).
  4. No tener enfermedades crónicas y graves (problemas cardiacos, diabetes, gastritis, asma en fases avanzadas, etc.)
  5. Los padres de los postulantes deben estar bien casados y bendecidos por el sacramento del matrimonio religioso.

2.- Por lo dicho anteriormente, se pedirá a cada postulante que entreguen los siguientes materiales y documentos:

  1. Ficha de inscripción rellenada y firmada por el párroco, sacerdotes o religiosas que lo recomienden.
  2. Libreta de notas o calificaciones en buen estado y sin enmendaduras con la firma y sello del Director de la Institución Educativa.
  3. Certificado de buena salud con fecha reciente expedida por el Ministerio de Salud o ESSALUD.
  4. Presentación de partida de bautismo del alumno.
  5. Presentación de partida de matrimonio religioso de los padres.
  6. Folder manila A4 con su fastener.
  7. 01 foto pasaporte o carnet a colores.

3.-  Además será condición obligatoria tanto para ser admitidos o continuar en nuestra institución la asistencia durante todo el cursillo de verano (campamento de formación) cuya finalidad es evaluar en las diversas capacidades y actitudes del postulante, así como fortalecer y evaluar el proceso de formación de los alumnos antiguos.

4.- Para la evaluación de los alumnos se tendrán presente los siguientes criterios:

  1. Aprobación de los exámenes de conocimiento y test psicológico.
  2. Entrevista personal con el Rector o Vice – Rector.
  3. Haber demostrado la práctica de las principales virtudes morales y cristianas, así como las normas de piedad y urbanidad básica.
  4. Tener la recta intención de aceptar  –con libertad y responsabilidad-  la llamada de Dios al sacerdocio, si se diera el caso.
  5. Haber manifestado con su conducta personal su deseo sincero de educarse en nuestro colegio, siguiendo sus normas, exigencias y costumbres.

5.-  Los padres de familia se comprometerán en el caso de que su hijo(s) haya ingresado en el Colegio a participar de todas las actividades que programe el Colegio para ellos. Así como la reunión mensual, el retiro anual y otras actividades.

6.- El cursillo de admisión se realizará en dos grupos y bajo el régimen de internado, en el Seminario Menor.

Fecha de inicio del cursillo para 5º y  6º grado de Primaria y 1º, 2º de Secundaria: 04 de enero del 2009, a las 3:00 p.m.
Fecha de culminación: 14 de enero a las 2:00 pm. (Costo s/ 150).

Fecha de inicio del cursillo para 3º, 4º y 5º grado de Secundaria: 14 de enero del 2009, a  las 3: 00 p.m.
Fecha de culminación: 24 de enero a las 2:00 pm. (Costo s/ 150).

7.- Se agradece a los párrocos  y sacerdotes enviar con anticipación las fichas de los postulantes o enviar su recomendación por e-mail.

“El Seminario Menor no está creado para cultivar las vocaciones ciertas –la edad de los alumnos no lo admite- sino para estudiar los signos de una vocación posible (…). El seminario  Menor admite a niños que aceptan formalmente –ellos y su familia- la hipótesis de una vocación, que necesita ser protegida y fomentada en un clima adecuado de formación”. Nota de la Sagrada Congregación para la Educación Católica (1976).

La felicidad

LA SEMANA PASADA se me ha ocurrido algo muy desconcertante: en uno de mis artículos decía yo, de paso, sin dar a la cosa la menor importancia, que me sentía feliz y satisfecho de ser sacerdote y que esperaba que esta alegría me durase siempre. Lo decía con la misma naturalidad con que pude escribir que me gusta la música o que prefiero el sol a la tormenta.

Y he aquí que he comenzado a recibir cartas felicitándome por haber dicho algo que, por lo visto, es sorprendente; algo que, según dicen mis comunicantes, sólo se atreve a afirmarlo en público quien tenga mucho valor. Y yo he leído estas cartas sin dar crédito a mis ojos, estupefacto, sin acabar de entender que alguien crea que implica valor el decir cosas que a mí me resultan simplemente elementales.

En rigor, yo no necesito coraje ninguno para decir mi nombre, los años que tengo o lo que soy. Pero, por lo visto, según quienes me escriben, ahora los curas se sienten como avergonzados de serlo; ocultan su sacerdocio como un hijo ilegítimo; y el que no abandona el ministerio – dicen – es porque aún no ha encontrado una forma mejor de ganarse la vida.

Pero ¡qué tontería! Creo que voy a devolver sus cartas a mis comunicantes para decirles que el número de curas felices es infinitamente mayor de lo que ellos se imaginan y que si no todos lo gritan en sus púlpitos o en los periódicos es por sentido común o porque ahora lo que está de moda es presumir de malos, y así, mientras hoy uno puede encontrarse en la prensa la foto de una señora con un cartel que dice: «Soy una adúltera», resultaría bastante rarito que los curas caminaran por la calle con uno que pregonara: «Soy feliz.»

Sin embargo, hay que preguntarse cuáles son las raíces por que el prestigio de la vocación sacerdotal ha bajado tantos kilómetros en la estimación pública. Porque esto sí es un hecho. Antaño, el anticlericalismo era una indirecta manifestación de estima, ya que sólo se odia lo que se considera importante. Hoy, parece, funciona más que el anticlericalismo el desprecio, la devaluación, la ignorancia.

Los síntomas de esta bajada del clero a la tercera división social son infinitos. Citaré un par de ellos.

Se publicó hace tiempo un librito, editado por el Ministerio Educación, dedicado a presentar a los muchachos los Estudios profesiones en España. Un libro supercompletísimo. ¿Que el muchacho quiere ser buzo? Busque en la página 64. ¿Le apetecese entomólogo? Encontrará orientación en la 78. ¿Prefiere bodeguero, bailarín o cristalógrafo? Lo tiene en las páginas 66, y 101, respectivamente.

Así que no sólo se ofrecen las tradicionales profesiones – médicos, abogados, maestros, ingenieros-, también las más nuevas o estrambóticas: azafata de congresos, ceramista, peluquero, sedimentólogo, terapeuta, sociólogo, especialista en calderería de chapa. Todo cuanto usted pueda desear. Pero, naturalmente, no busque usted en la letra S la profesión de sacerdote; ni en la C, la de cura o la de clérigo. Menos, claro, busque en la M la vocación de ministro del culto. Ni siquiera busque en la B de brujo. Ser todo eso, para el Ministerio, debe ser, cuando más, una vocación tolerada para la que no se ofrecen orientaciones ni posibilidades, como, por lo demás, tampoco se enseña a ser ladrón o atracador.

 

Pero más doloroso me parece el otro síntoma: el Instituto Gallup hace cada varios años un estudio sobre el reconocimiento al de las principales profesiones, y pide a sus encuestados que valoren “el nivel moral o grado de honestidad” que atribuyen a miembros de cada uno de los principales grupos sociales. ¿Quedarán los sacerdotes en cabeza al menos en la valoración de honestidad? En el último estudio aparecemos exactamente en mitad de la tabla, en el puesto décimo entre veintiuna profesiones. Por delante de los banqueros, los políticos o los empresarios. Pero muy por debajo de ingenieros, médicos, periodistas, policías o abogados. Y lo que es peor, estamos en descenso: cinco años antes ese mismo sondeo situaba al clero en el quinto lugar de la tabla.

Voy a aclarar que a mí no me preocuparía el descenso de valoración “social”. El que los curas, en cuanto tales, hayamos dejado de ser parte de los «notables», de las «fuerzas vivas» de la ciudad, no me parece ninguna pérdida. A Cristo y los suyos, evidentemente, nadie los colocaba junto a Pilato y Herodes. A mucha honra.

Más me angustia la pérdida de aprecio «moral» y -¿tal vez como consecuencia?- el que muchos sacerdotes pongan en duda lo que se llama “su identidad sacerdotal”. Que ellos no acaben de ver muy bien para qué sirven y que tampoco lo entienda y valore suficientemente la comunidad.

Yo no sería honesto si no dijera que en esto ha contribuido decisivamente la curva de secularizaciones de los años posconciliares. Dios me librará, claro está, de juzgar a las personas. Que a alguien por un momento le haya deslumbrado el amor de una muchacha más de lo que le alumbra el fuego apagado de su vocación me parece doloroso, pero comprensible. Que alguien no sea capaz de soportar la soledad es uno de tantos precios que paga la condición humana. Pero lo que ya me resulta incomprensible es que el sacerdocio se abandone por cansancio, por desilusión, por sensación de inutilidad o porque -dicen- les asfixia la estructura de la Iglesia, para encontrarse -al salir- con que todas las estructuras de este mundo son hermanas gemelas, y la peor de todas es la propia mediocridad.

Y lo peor del asunto es que hayamos convertido la crisis de las personas -de algunas personas- en la crisis del clero. Es cierto: un cura que se iba, daba más que hablar que cien que permanecían. Y cuando en un bosque se talan dos docenas de árboles, todos los convecinos sienten como si el hacha golpeara también su corteza.

Toda esta serie de factores ha hecho que hayamos ido pasando del cura orgulloso de su ministerio al desconcertado de ser lo que es. Quisimos -y yo creo que con razón- dejar de ser “pájaros raros”; alejamos de unos vestidos que nos alejaban; quisimos -y creo que con acierto- sentirnos hombres “mezclados” con los demás hombres, y parece que nos hubiéramos vuelto “iguales” a los demás hombres, empezando por contagiamos de esa tristeza colectiva, de ese desencanto que parece característico del hombre contemporáneo.

Y -¡claro!- comenzaron a bajar las vocaciones. Recuerdo que cuando yo fui, de niño, al seminario lo hice ante todo por nacientes razones religiosas. Pero también porque admiraba la obra de algunos sacerdotes muy concretos, porque veía que sus vidas estaban muy llenas, porque entendí o imaginé que siendo como ellos sería feliz como ellos eran.

Hoy entiendo que sea más difícil para un muchacho iniciar una carrera en la que no sólo va a ganar menos que siendo fontanero o peón de albañil, sino en cuya realización no viera felices y radiantes a quienes la viven.

Por eso me pregunto si una de las primeras tareas de la Iglesia de hoy -de toda ella: curas, religiosas, sacerdotes- no sería precisamente la de devolver a quienes la hubieran perdido su alegría y lograr que quienes -y son la mayoría- la tienen, pero apenas se atreven a mostrarla, saquen a la calle el gozo de ser lo que son. Aunque tengan que ir contra corriente de una civilización en la que lo que parece estar de moda es pasarse las horas contando cada uno la tripa que se nos rompió ayer por la tarde y en la que ser feliz y demostrarlo resulta una rareza.

Para ello no hace falta ponerse una careta con sonrisa-Golgate. Basta con vivir lo que de veras se ama. Y saber que aunque en la barca de la Iglesia entra mucha agua por las ranuras de nuestros egoísmos, es una barca que nunca se hundirá. Porque es muy probable que nosotros, como personas, no valgamos la pena. Pero el sacerdocio, sí.