La vocación es…

Extracto de una carta dirigida a un jóven con inquietudes vocacionales el 22 de febrero del 1977.
Marcial Maciel


He recibido tu carta con esa breve, pero hermosa historia de tu vocación. La he leído con calma y he gustado en ella ese algo que tienen todas las vocaciones que Dios da: llamadas imperceptibes, dudas, gracias innumerables, vacíos al quererse alejar de Dios y al final, o se acepta o se deja.
En los días pasados, historias análogas nos contaban los nuevos sacerdotes acerca de su vocación: cómo germinó en ellos la inquietud, cómo ráfagas de sentimentalismo o tentaciones apagaban el deseo y cómo nuevamente y por la acción de la gracia, después de sentir un inmenso vacío interior, renacía esa voluntad de responder a los planes de Dios. Finalmente, esa experiencia común a todos: el sentirse elegido por Dios sobrepasa todo bien humano, todo amor carnal, toda aspiración de una pobre creatura, como nosotros.
También la Sagrada Escritura está llena de vocaciones parecidas; entre ellas, la más parecida es la de Jeremías: un hombre duro, que se resistía a realizar la misión querida por Dios hasta que tuvo que ceder ante la palabra y voluntad de Dios. Su vida no fue fácil, pero ahí perseveró feliz hasta el fin. Muchas vocaciones fallan, porque no son capaces de llegar a resistir esos primeros sentimientos de rechazo, naturales, y ponerse totalmente en manos de Dios. Una vez hecho esto, la vida se transforma: se descubre que Dios nos colma de bienes humanamente inimaginables; la experiencia de su amor es inefable (…)Irás descubriendo con el pasar de los días la dicha de ese SÍ que pronunciaste no hace mucho. La dificultad no desaparecerá, la lucha no acabará, pero la gracia de Dios estará siempre a tu lado.

 

La homosexualidad, una triste realidad

REDACCIÓN CENTRAL, 28 Ago. 08 / 04:05 pm (ACI).- El equipo web de ACI Prensa pone a disposición de sus lectores dos extensos e interesantes artículos católicos que explican por qué los mal llamados “matrimonios” entre homosexuales no deben legalizarse; y revelan la cruda realidad, pocas veces contada, del estilo de vida de los homosexuales.

Escritos originalmente en inglés, estos dos extensos artículos muestran sin aspavientos el rostro de dolor y sufrimiento que constantemente viven los homosexuales. El primer artículo, extraído de la blogósfera católica, es una respuesta a otro blog en que el se intentaba reivindicar el “derecho” a las uniones homosexuales desde una perspectiva pseudo-católica.

Este texto sintetiza de modo claro y directo, con una serie de referencias al Magisterio de la Iglesia, a las Sagradas Escrituras y otros escritos católicos, las razones por las cuales el mal llamado “matrimonio” homosexual afecta a la familia, no es generador de nueva vida y agrede el orden de la ley natural.

En el segundo artículo, un ex homosexual católico, explica con crudeza que puede afectar ciertas sensibilidades, cómo es verdaderamente la vida de los homosexuales a partir de su experiencia de 20 años en este mundo del cual ya salió. Asimismo, relata cómo es que intentó ser católico y homosexual, tendencia que defienden algunos dentro de la Iglesia, y fracasó rotundamente en el intento.

El artículo sobre las uniones homosexuales se encuentra aquí: http://www.aciprensa.com/Familia/homosex-objecion.htm  

El revelador testimonio puede leerse aquí: http://www.aciprensa.com/Familia/homosex-libros.htm

10 años de Evangelización

EWTN celebra 10 años de exitoso programa “Nuestra fe en vivo”

IRONDALE, 29 Ago. 08 / 06:17 am (ACI).- EWTN El Canal Católico celebrará los diez años del sintonizado programa “Nuestra fe en vivo” con una maratón televisiva de una semana en la que se emitirá una selección de sus catorce mejores ediciones.

La celebración empezará el 1 de septiembre y el día 8 participará en vivo el primer invitado del programa, Jorge Serrano Limón, Presidente de Pro-Vida México.

Según explicó EWTN, “Nuestra fe en vivo” conducido por el carismático José “Pepe” Alonso, es el programa bandera de la señal en español de la cadena, EWTN El Canal Católico, con presencia en Latinoamérica y España, y EWTN Español, de distribución para el mercado hispano de los Estados Unidos.

El programa se emite en vivo los lunes tanto en televisión como en radio y repite el resto de los días de la semana, y en estos diez años ha mostrado a cardenales, obispos, músicos, actores, laicos; todos con un buen testimonio de cómo viven la fe.

“La idea del programa es inspirar a los católicos que no practican su fe, o lo hacen escasamente o a medias; mostrarles que su fe debe ser un estilo de vida”, explicó “Pepe” Alonso, que conduce el programa desde su inicio en septiembre de 1998.

Según recordó el Director de Producción en Español de EWTN, Enrique Duprat, el primer episodio de “Nuestra fe en vivo” tuvo como invitado especial a Jorge Serrano Limόn, pero lo único “en vivo” fue su voz ya que en pantalla sólo se veía una fotografía. “El lunes 8 de septiembre, el señor Serrano Limón tendrá la oportunidad de finalmente aparecer en persona en el programa que ayudó a inaugurar hace una década”, agregó EWTN.

Pepe Alonso, nacido en Ciudad de México, se vinculó con EWTN mientras trabajaba con el Movimiento de la Renovación Carismática en Ann Arbor, Michigan, Estados Unidos. Actualmente, dirige en Miami una asociación cuya misión es la de capacitar a evangelizadores católicos. Ahora es uno de los presentadores religiosos de lengua española más conocidos y queridos.

El detalle de emisiones de “Nuestra fe en vivo” puede verse en www.ewtn.com/media/nuestrafeenvivo

Encontrar a Dios

Si tratas de alcanzarlo por tus propios medios jamás lo conseguirás.

Santa Rosa de Lima

Santa Rosa de Lima nació el 30 de abril de 1586 en la vecindad del hospital del Espíritu Santo de la ciudad de Lima, entonces capital del virreinato del Perú. Su nombre original fue Isabel Flores de Oliva. Era una de los trece hijos habidos en el matrimonio de Gaspar Flores, arcabucero de la guardia virreinal, natural de San Juan de Puerto Rico, con la limeña María de Oliva. Recibió bautismo en la parroquia de San Sebastián de Lima, siendo sus padrinos Hernando de Valdés y María Orozco.

En compañía de sus numerosos hermanos, la niña Rosa se trasladó al pueblo serrano de Quives, en la cuenca del Chillón, cuando su padre asumió el empleo de administrador de un obraje donde se refinaba mineral de plata. Las biografias de Santa Rosa de Lima han retenido fijamente el hecho de que en ese pueblo, que era doctrina de frailes mercedarios, la joven recibió en 1597 el sacramento de la confirmación de manos del arzobispo de Lima, Santo Toribio Alonso de Mogrovejo, quien efectuaba una visita pastoral en la jurisdicción.

Ocupándose de la “etapa oscura” en la biografía de Santa Rosa de Lima, que corresponde precisamente a sus años de infancia y adolescencia en Quives, Luis Millones ha procurado arrojar nueva luz mediante la interpretación de algunos sueños que recogen los biógrafos de la santa. Opina Millones que ésa pudo ser la etapa más importante para la formación de su personalidad, no obstante el hecho de que los autores han preferido hacer abstracción del entorno económico y de las experiencias culturales que condicionaron la vida de la familia Flores-Oliva en la sierra, en un asiento minero vinculado al meollo de la producción colonial. Probablemente, esa vivencia (la visión cotidiana de los sufrimientos que padecían los trabajadores indios) pudo ser la que dio a Rosa la preocupación por remediar las enfermedades y miserias de quienes irían a creer en su virtud.

A Santa Rosa de Lima le tocó vivir en Lima un ambiente de efervescencia religiosa, una época en que abundaban las atribuciones de milagros, curaciones y todo tipo de maravillas por parte de una población que ponía gran énfasis en las virtudes y calidad de vida cristianas. Alrededor de sesenta personas fallecieron en “olor de santidad” en la capital peruana entre finales del siglo XVI y mediados del XVIII. De aquí se originó por cierto una larga serie de biografías de santos, beatos y siervos de Dios, obras muy parecidas en su contenido, regidas por las mismas estructuras formales y por análogas categorías de pensamiento.

A Santa Rosa le atraía con singular fuerza el modelo de la dominica Catalina de Siena (santa toscana del siglo XIV), y esto la decidió a cambiar el sayal franciscano por el hábito blanco de terciaria de la Orden de Predicadores, aparentemente desde 1606. Se afirma que estaba bien dotada para las labores de costura, con las cuales ayudaba a sostener el presupuesto familiar, pero fueron muy contadas las personas con quienes Rosa llegó a tener alguna intimidad. En su círculo más estrecho se hallaban mujeres virtuosas como doña Luisa Melgarejo y su grupo de “beatas”, junto con amigos de la casa paterna y allegados al hogar del contador Gonzalo de la Maza.

Los confesores de Santa Rosa de Lima fueron mayormente sacerdotes de la congregación dominica. También tuvo trato espiritual con religiosos de la Compañía de Jesús. Es asimismo importante el contacto que desarrolló con el doctor Juan del Castillo, médico extremeño muy versado en asuntos de espiritualidad, con quien compartió las más secretas minucias de su relación con Dios.

Dichos consejeros espirituales ejercieron profunda influencia sobre Rosa y resultaron cómplices de sus delirios, visiones y tormentos. No sorprende desde luego que María de Oliva abominase de la cohorte de sacerdotes que rodeaban a su piadosa hija, porque estaba segura de que los rigores que ella se imponía eran “por ser de este parecer, ignorante credulidad y juicio algunos confesores”, según recuerda un contemporáneo. La conducta estereotipada de Santa Rosa de Lima se hace más evidente aún cuando se repara en que por orden de sus confesores anotó las diversas mercedes que había recibido del Cielo, componiendo así el panel titulado Escala espiritual. No se conoce mucho acerca de las lecturas de Santa Rosa, aunque es sabido que encontró inspiración en las obras teológicas de fray Luis de Granada.

Aprende

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Peregrinando…

Caminando por la vida siempre hay esos días en que las decisiones tienen que ser tomadas, en que las elecciones son difíciles, las soluciones no se muestran y parece que las lluvias atrasan tu marcha.

Existen algunas situaciones donde todo lo que puedes hacer es simplemente dejar que sucedan, y proseguir reuniendo fuerzas, buscando otras direcciones que puedan llevarte hacia una nueva aurora.

Es hora de empacar tus problemas y dar un paso al frente. Un proceso de cambio muchas veces es duro, pero piensa en la alegría que puede ser encontrada más adelante si eres lo suficientemente valiente.

Pueden existir aventuras que nunca imaginaste esperándote en la próxima curva. Deseos y sueños pueden estar muy cerca de la realización en formas que aún no logras entender.

Es posible que encuentres nuevas amistades que harán brotar nuevos intereses en cuanto salgas de esa inercia. Podrás aprender que la vida ofrece muchas opciones y muchas formas de crecimiento.

Tal vez vayas a conocer lugares que nunca imaginaste que existieran y veas cosas que nunca viste. Tal vez viajes para maravillosos y distantes mundos, tomando promisorios atajos por el camino.

Puede ser que encuentres calor, afecto y cariño, tal vez un “alguien especial” estará allá para ayudar a equilibrarte, oyendo con interés las historias… y los sentimientos que quieres compartir.

Es posible que te confortes al percibir que hay amigos que pueden apoyarte en todo lo que haces. Cree que, sea cual fuera tu decisión, ellos podrán ser la elección correcta para ti.

De modo que ve dando un paso cada vez, viviendo la vida un día cada vez.¡Hay una estrella más brillante allá en lo alto del camino!

No veas hacia atrás…. ¡Tu no estás yendo en esa dirección!

Por que eres Cura?

A la pregunta de; ¿Por qué eres cura? Solo puedo contestar compartiéndoos mi historia, ya que  no podemos entender la una vocación sin su relación con una historia personal, que Dios ha hecho por su Amor y Gracia Historia de Salvación.
Por lo tanto presentado el protagonista principal de esta historia, que no puede ser otro que Dios, queda concretar como ha ido él concretando en mi vida ese plan salvador, que pensó y quiso para mí, que tiene y quiere para cada uno de nosotros desde siempre. Este plan que no es otro que el desarrollo de nuestro ser “Imagen y Semejanza” suya, a imagen de Cristo hombre perfecto, en el proyecto que él tiene para cada uno y que en nuestro encuentro amoroso con él nos va desvelando.
Para este camino, Dios me regaló una familia, donde me dieron la vida y con su amor me hicieron  persona, dando respuesta en ese encuentro personal a mí ¿Quién soy yo?
A esta pregunta mi padre y mi madre con su amor, me hicieron hijo, mi hermano con su amor fraternal me hizo hermano, y mis abuelos, tíos y primos con su amor, me hicieron miembro de una familia, donde poder crecer, donde poder ser hombre con la dignidad que ello supone. Me acompañaron para salir al encuentro de ese Dios, al que aprendí a adorar y amar a su lado. En este punto recuerdo como fundamental para descubrir el amor de Dios, la compañía de mi abuelo, con el que empecé a ser monaguillo y a descubrir la importancia de la celebración de la Eucaristía.
También puso personas en el colegio de Franciscanos de Usera donde estudie, que me fueron mostrando una vocación, a la que el Señor por medio de ellos me fue llamando. Recuerdo con emoción lo que me cuestionó de pequeño, la primera vez que escuché a un sacerdote hablar de su vocación. Recuerdo como ardió mi corazón, en 3 de BUP. Cuando en una Semana Santa pude profundizar, en ese Amor apasionado que Dios nos tiene, y como ese amor que subió a la cruz por mí fue trasformándome.
Al año siguiente me confirme en mi parroquia, y los sacramentos especialmente de la Eucaristía y Penitencia, afianzaron su compañía en mi camino mucho más asiduamente.
Como recuerdo el bien que me hizo la compañía del Padre Marcelino, con su  paciencia y fidelidad en la confesión, mostrándome que el amor de Dios estaba por encima de mis pecados y dificultades. En cuantos momentos la fidelidad del amor de Dios celebrado en la Eucaristía sostuvo mi humilde ser. Como me Evangelizo la vivencia de la amistad, cuanto aprendió lo bello que es amar al lado de los amigos y amigas que Dios me regalo.
Y en este fervorín de emociones, me toco vivir COU. Y con ello afrontar el futuro de mi vocación, y al deseo de responder a ese amor de Dios se unió el miedo a dejar en sus manos mi vida, por lo que la presión venció, me deje llevar por los consejos de posponer la decisión, y empecé a estudiar químicas en la facultad.
            Esta nueva decisión supuso una oportunidad para crecer, ya que Dios me siguió trasformando por su amor, y el amor de tantos testigos suyos que puso en mi camino, que hicieron que su llamada a entregar la vida como respuesta a su amor, no dejara de resonar en mi corazón.
Pero también supuso un acomodarme, un buscarme más a mí mismo, haciendo yo los planes de mi vida, en lugar de dejar que Dios hiciera su plan de salvación en mi vida. Así os confieso tanto tiempo perdido, tantas relaciones no aprovechadas y vividas solo en superficialidad, tantos pecados que me separaron de Dios y de mis hermanos, haciendo angustioso a veces mi caminar, donde parecía imposible volver a experimentar ese amor de Dios.
En este marco recuerdo el primer día que decidí, en la tibieza de la vida, hablar con un sacerdote del seminario, para afrontar en el marco de la Iglesia, la respuesta de este amor de Dios, que en el fondo de mi corazón no dejaba de llamarme a responderle, ya que nadie había satisfecho mi deseo de felicidad como su amor.
Así afronte mi último año de carrera, en el que Dios me regalo experiencias inolvidables. Como me trasformo el verano que pase en Inglaterra, las amistades que allí me regalo Dios, y especialmente la que viví con Raquel, por la que Dios me mostró la posibilidad de vivir relaciones afectivas plenas en el camino al que él me llamaba.
Así que a pesar de que me asustaba el reto, me costaba abandonarme en manos de Dios y abandonar los proyectos que ya me había construido. Con la única certeza de esa mirada amorosa de Dios, decidí confiar en el que me había cautivado, ya que la corta experiencia de la vida que tenia, me había mostrado que era allí donde Dios hacía saltar mi corazón. Así pronuncie él “Sí” a la voluntad de Dios, más relevante de mi vida, ya que esta decisión te engloba en un camino determinado, para decir “Sí” a su voluntad todos los días, en las pequeñas decisiones de cada día. Buscaba así que Dios siguiera en mí su obra, respondiendo al deseo de felicidad, que él había puesto en mi corazón y al que solo su amor es capaz de satisfacer.
De mi vida en el seminario comentaros, que el Señor a puesto gente que me ha ayudado a mirar mi historia con ojos nuevos, que me ha ayudado a poner con más certeza cada día mi vida en manos de Dios, para que él siga sorprendiéndome en lo cotidiano de la vida con su salvación.
De manera que la certeza que tengo es que el Señor camina a mi lado, va trasformado mi vida, va convirtiéndome de mis pecados, de los que no estoy libre, pero  de los que cada día voy siendo más consciente del mal que me hacen, e intento con más fuerza abrirme a su gracia, para que su amor me trasforme cada día un poco más, en esa dinámica del amor que en Dios llega a plenitud.
Dios ha iluminado la realidad para que la pueda ver con ojos nuevos, haciendo como dice S Pablo “tiempo favorable día de salvación” lo cotidiano de mi vida diaria en la que buscamos como dice, la ratio, (documento eclesial que reflexiona sobre la formación sacerdotal) crecer en la dimensión espiritual, intelectual, humana y pastoral, si bien es cierto que a veces con más o menos acierto, queriendo dejar que Dios ensanche mi corazón a la medida del corazón de Cristo Buen Pastor, que entrego la vida por nosotros sus ovejas, ya que es a él al que tenemos que remitir a todo hombre.
En esta tarea cotidiana reconozco el grandísimo bien que me hace compartir mi vida con sacerdotes, que me han hecho participes de su paternidad sacerdotal, en la que he crecido, y que son modelo para la paternidad que un día, si Dios quiere, espero en su nombre ejercer. Cuanto bien me hace participar de la Dirección Espiritual y del sacramento de la Penitencia, como lugares privilegiados para experimentar el amor de Dios. Como me sostiene la vivencia de la Eucaristía,  Como lugar en el que sostener la comunión con Dios y con la Iglesia. Comunión necesaria para que Dios siga haciendo de la historia de hombre Historia de Salvación, y que tantas veces esquivo porque me cuesta obedecer, me cuesta amar al que opina distinto y tantas cosa más que me cuestan y que Dios va purificando. También compartiros, el bien que me hace la fraternidad que Dios me ha regalado con hermanos / as míos, con los que me han hecho crecer hacia una afectividad madura, capaz de disfrutar mucho más de lo sencillo de la vida, haciéndome participe del amor humano, como vehículo indispensable para participar del amor de Dios.
Por todo esto, quiero invitaros a vivir dejando que en vuestra vida se haga la voluntad de Dios, que es en lo que se resume la vocación que tenemos todos los cristianos a la santidad. Ya que la voluntad de Dios para nuestra vida, colma nuestro deseo de felicidad, que solo en su amor es satisfechos, ya que como dice S. Agustín “Nos has hecho Señor para Ti y solo descansaremos cuando descansemos en Ti”.
Terminaré ofreciéndoos mi oración y encomendándome a la vuestra, para que el sueño de Dios para la vida de todos los hombres se cumpla en nosotros y en todos los hombres, muchas gracias.

Dar y leer noticias

Durante el concilio Vaticano II, el director del periódico francés La Croix pronunció en Roma una interesante conferencia. En los días precedentes, los padres conciliares, habían exhortado a los periodistas para que dieran a la gente la imagen verdadera de la realidad. El director de La Croix reaccionó. Admitió plenamente que ese debería ser el deber de todo periodista honesto, que debe darse cuenta que frente al juicio de Dios, dará cuenta de sus palabras porque tienen un poder muy grande en el mundo. Y agregó una nota suya: «Es fácil decirlo. ¡No se trata sólo de los periodistas, sino también de los lectores! ». Su pensamiento lo explicó con algunos ejemplos. El papa Pablo VI había hecho un viaje a Cerdeña. Un enfermo mental había tirado una piedra contra el automóvil del Papa. En los periódicos se leía con grandes títulos: «Atentaron contra el Papa en Cerdeña tirándole piedras». Se trataba de un episodio que habían exagerado ridículamente. Así la noticia atraía más que el discurso del Papa a la multitud de fieles.
 
En el silencio se empieza a percibir un nuevo lenguaje en el que Dios habla al ser íntimo del hombre.
(Luis de Lezama)
No es suficiente con estar ocupados: las hormigas también lo están. La cuestión es, ¿en qué estamos ocupados?
(H. Thoreau)

El higo seco

En Septiembre de 1582 iba Sor Teresa de Jesús camino de Alba de Tormes y lo hacía «con tantos dolores y flaquezas que, al llegar a un lugarcito cerca de Peñaranda, le dio un desmayo que a quienes la acompañaban les hizo gran lástima verla». La madre gimió y dijo a una de sus compañeras: «Hija, déme
si tiene algo, que me desmayo». Y no tenían sino unos higos secos. Reunieron entonces todo el dinero que tenían y mandaron a buscar por los alrededores unos huevos, costasen lo que costasen. Pero nada hallaron.
Y fue entonces la moribunda quien tuvo que consolar a sus compañeras: «No lloréis, hijas que esto quiere Dios ahora.» Y las animaba diciendo que «demasiado de buenos eran aquellos higos, que muchos pobres no tenían aquel regalo, que ella estaba contenta con un higo que había comido».
Y así es como un higo puede llegar a un alma que desea muy poco fuera de amar y de servir a Dios. Porque un santo es alguien que tiene pocos deseos y todos sustanciales. Mientras que nosotros somos gentes perpetuamente defraudadas porque no se nos sacian los mil deseíllos que nos van llenando cada día.
Nos parece que nos será imposible vivir sin esto o sin aquello y no pensamos que sin eso están viviendo millones y millones de seres y que nosotros mismos hemos vivido y podemos seguir viviendo perfectamente sin que se sacien tales deseos. No es corazón lo que nos falta, sino ambiciones inútiles lo que nos sobra. Y no estoy criticando, naturalmente, el hambre de mejorar, sino el hambre de poseer. Porque se puede mejorar con muy poquitas cosas y lo difícil es que el alma mejore cuando antes la hemos llenado de la chatarra de miles y miles de deseos innecesarios.
Tal vez ésta sea la tragedia de no pocos humanos: que aspiran tanto a subir (en pose-sión, en placer, en poder, en riqueza) que cuando han subido un escalón no tienen ni el tiempo ni el gusto de contemplarlo porque ya están soñando en el escalón siguiente. Y acaban sometiéndolo todo (la ética entre otras cosas) a la idea de ascender, olvidándose de que en la vida ocurre como en las cimas de las montañas: que a ellas sólo llegan las águilas y los reptiles. Por lo que muchos, que no son águilas, acaban siendo reptiles para subir.

El Gran Papa

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El Papa de la Paz

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… Pero así, lo amo…

“Fui violada y quedé embarazada a los 16… pero aún así amo a mi bebé”

 

Daily Mail)LONDRES, 21 Ago. 08 / 04:37 am (ACI).- El periódico Daily Mail recogió el impactante testimonio de Elizabeth Cameron, una joven de 19 años que resultó embrazada tras una salvaje violación, pese a las presiones de su entorno decidió tener a su bebé y hoy asegura que nunca se arrepentirá de haber optado por la vida de su hija.

En diciembre de 2005, Elizabeth tenía 16 años de edad, era una chica estudiosa y tímida. Una noche después de clases mientras esperaba que su madre la recogiera de su centro estudios, tres encapuchados la metieron en una camioneta por la fuerza y la violaron. Nunca pudo reconocerlos.

Cuando supo que estaba embarazada, el sufrimiento aumentó. “Todo el mundo, salvo mi mamá, decía que debía tener un aborto. Mi papá incluso concertó una cita en la clínica, ahí trataron de convencerme de que era sólo una masa de células y que todo sería muy rápido”, recuerda Elizabeth.

“En la escuela, mis amigos -la mayoría de los cuales no sabía de la violación- no podían entender por qué alguien de mi edad querría tener un bebé en vez de un aborto. Y los pocos a los que conté lo sucedido se horrorizaban más al saber que pretendía tener al bebé. Pero yo lo hice. Y no me arrepiento ni por un momento“, asegura la joven.

“Cada vez que miro a Phoebe, sé que tomé la decisión correcta. Nunca quise poner fin a la vida de mi bebé sólo por la forma en que fue concebida”, indicó.

Según el reportaje del Daily Mail, Elizabeth alguna vez compartió la idea de que dar a luz al hijo de un violador es impensable, pero desde que vio a su bebé en el primer ultrasonido sintió mucha ternura.

Me sorprende lo fácil que surgió el amor por mi hija mientras crecía dentro de mí, pero debo admitir que temía que mis sentimientos cambiaran cuando la viera por primera vez”, recuerda la joven.

Elizabeth sostiene que durante el embarazo tuvo muchas pesadillas sobre el ataque y pensaba que al tener al bebé recordaría más la violación. “Pero ella no me recordó esa noche y al tenerla supe que estar con ella era más importante que lo que había ocurrido“, sostiene.

“No pude considerar entregarla en adopción. Mi madre fue abandonada de bebé en una estación de trenes de Londres y eso la afectó mucho. Crecí rechazando que alguien pudiera abandonar a un niño inocente”, agregó.

La madre de Elizabeth apoya en todo a su hija. “La gente puede pensar que no es posible amar a un niño concebido de esa forma, pero créanme, la amo más justamente por eso“, sostiene la abuela.

Elizabeth agrega: “Nunca he culpado a Phoebe por lo ocurrido. Aunque lo ocurrido fue aterrador, saber que iba a ser madre me ayudó a concentrarme en otra cosa. Supuse que debía tratar de ver más allá de lo ocurrido, y ver la vida que se había creado“.

Phoebe tiene casi dos años y le costó mucho reconciliarse con su padre por intentar hacerla abortar. “Ahora él la ama y eso es lo importante. Sé que necesita una figura paterna en su vida”, asegura Elizabeth.

Elizabeth se prepara para el momento en que su hija crezca y le pregunte por su padre: “Si debo hacerlo, le diré que ella fue lo bueno que surgió de algo malo. Y le diré que nunca me arrepentí de tenerla y que no estaría lejos de ella por nada del mundo”.

Buscando a Dios

Buscando a Dios

Cicatrices

En un día caluroso de verano en el sur de Florida,
un niño decidió ir a nadar en la laguna detrás de su casa.
Salió corriendo por la puerta trasera, se tiró en el agua y nadaba feliz.
Su mamá desde la casa lo miraba por la ventana,
y vió con horror lo que sucedía.
Enseguida corrió hacia su hijo gritándole lo más fuerte que podía.

Oyéndole el niño se alarmó y miró nadando hacia su mamá.
Pero fué demasiado tarde.
Desde el muelle la mamá agarró al niño por sus brazos.
Justo cuando el caimán le agarraba sus piernitas.

La mujer jalaba determinada, con toda la fuerza de su corazón.
El cocodrilo era más fuerte,
pero la mamá era mucho mas apasionada y su amor no la abandonaba.
Un señor que escuchó los gritos se apresuro hacia el lugar
con una pistola y mató al cocodrilo.

El niño sobrevivió y, aunque sus piernas sufrieron bastante,
aún pudo llegar a caminar.
Cuando salió del trauma, un periodista le pregunto al niño
si le quería enseñar las cicatrices de sus piernas.
El niño levantó la colcha y se las mostró.

Pero entonces, con gran orgullo se remangó las mangas y dijo:
“Pero las que usted debe de ver son estas”.
Eran las marcas de las uñas de su mamá que habían presionado con fuerza.
“Las tengo porque mamá no me soltó y me salvó la vida”.

Nosotros también tenemos cicatrices de un pasado doloroso.
Algunas son causadas por nuestros pecados,
pero algunas son la huella de Dios que nos ha sostenido con fuerza
para que no caigamos en las garras del mal.

Dios te bendiga siempre, y recuerda que si te ha dolido
alguna vez el alma, es porque Dios, te ha agarrado demasiado
fuerte para que no caigas.