Caminar con el ESPIRITU SANTO

 

Espíritu Santo,
eres viento:
llévame donde quieras;

eres brisa:
déjame respirar lo nuevo;

eres fuerza:
levántame del suelo;

eres vida:
dame pasión por la vida;

eres alimento:
nútreme de tu savia;

eres luz:
ilumíname con tus rayos;

eres calor:
calienta mi existencia;

eres libertad:
hazme libre;

eres fecundidad:
cúbreme con tu sombra;

eres agua viva:
dame de beber;

eres respuesta:
dame fuerza para decir sí
al Padre,
al Hijo
y a ti, Espíritu Santo.

María Auxiliadora

María Auxiliadora 2

Reina.

Ese es el nombre que te cabe.

Reina que conquista los corazones de los hombres,

como conquistaste el corazón de Dios,

y le diste forma en tu vientre inmaculado.

Reina. Ese es el nombre.

Reina que imperas con la humildad de la esclava,

que aleccionas a los hijos de la Iglesia con tu caridad ardiente,

que impulsas al abandono en Dios

con el ejemplo de tu confianza ilimitada en sus manos.

Reina. El nombre que es tuyo.

Reina que es maestra,

que enseña con la dulzura del amor y la paciencia,

Madre y maestra que configura los corazones salesianos

a la medida de Don Bosco, el primero de entre nosotros.

Reina, Madre, Maestra,

danos la gracia de descubrir siempre tu presencia,

en nuestras vidas y en las vidas de todos los jóvenes,

de aquellos que viven sin Dios, sin pan, sin cariño, sin familia.

Danos la gracia de ser verdaderos hijos tuyos, Reina y auxilio,

que seamos hijos como lo fue Don Bosco, generosos como él,

entregados a Dios y a los jóvenes como él.

Reina, ese es el nombre que te cabe, el nombre que es tuyo.

Reina y Madre, ¡Auxílianos siempre!

Amén.

Oración de Consagración a María, Nuestra Madre

Bendita sea tu Pureza
y eternamente lo sea
pues todo un Dios se recrea
en tan graciosa belleza.

A Ti, Celestial Princesa
yo te ofrezco en este día
alma, vida y corazón
mírame con compasión
no me dejes, Madre Mía,
morir sin tu bendición.

Amén