Feliz Pacua!

libro_pascua.jpg image by catacumbas

A Él lo crucificaron
y por nosotros murió
y venciendo a la muerte,
un día de Pascua
RESUCITÓ
Él es Jesús el Salvador
que dió su vida por nosotros…
Por AMOR

Invitación a Pacaran (Cañete)

Iglesia Parroquial "San Francisco de Asis" de Pacarán
LA PRELATURA DE YAUYOS Y LA PARROQUIA “SAN FRANCISCO DE ASIS” DE PACARAN LES INVITA A UD. Y FAMILIA A LA CONSAGRACIÓN DE LA IGLESIA PARROQUIAL PARA EL DIA SABADO 13 DE DICIEMBRE.
HORA: 11:00 AM (Ver programa especial) www.pacaranperu.com
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 El terremoto del 15 de agosto del 2007 causó serios daños, con la ayuda de instituciones y personas generosas; la Prelatura de Yauyos y el Párroco P. Nilton trabajarón arduamente para lograr la recostrucción total y embellecimiento de la Iglesia que es considerado MONUMENTO HISTÓRICO y una joya para el valle de Pacarán.

Este esfuerzo redundará en bien de los fieles, elevará la dignidad del culto litúrgico para gloria de Dios y salvación de las  almas.

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El Papa Benedicto XVI

Como realizar una misión?

Encuentro de Preparación para una misión

 Al prepararnos para una misión hay muchos puntos a tener en cuenta, pero por sobre todas las cosas, tenemos que poseer un objetivo muy concreto, por eso es importante que en las reuniones previas a la misión nos dediquemos a profundizar en este objetivo y en los pasos que vamos a seguir durante la misión.

 1. Presentamos el Objetivo:

Nuestra misión tendrá dos objetivos:

A.     Para nosotros será iniciarnos en la experiencia de misión. Probar el carisma misionero para empezar a caminar mas seguro.

B.     Para los demás será anunciarles la vida de su santo Patrono como modelo de pobreza digna y como lugar desde donde Dios quiere salvarlos.

 2. Presentamos la Espiritualidad:

    La espiritualidad del misionero es la del caminante. El caminante ama el camino por donde transita, pero también el lugar a donde se dirige. Al caminante le interesa y ama el lugar a donde se dirige, el misionero debe amar a las personas a las cuales se acerca con el mensaje de la Buena Noticia.

    La espiritualidad del misionero es la de la humildad porque sabe que lo que anuncia no lo inventó él, sino que es el mensaje de Dios. Porque el mensaje es importante, quien lo transmite es importante.

 3. El ser del misionero:

    Tengamos presente siempre lo que es y lo que no es el misionero:

    *  El misionero no es aquel que sabe todo y por eso sale a comunicarlo a los demás, es quien reconociendo sus límites sabe que el Señor le dará las fuerzas y las palabras para transmitir la buena noticia.

    * El misionero no es el héroe de la película, pues el único héroe es Cristo; sino que es aquel que con valentía pero con humildad se lanza a luchar por Cristo y su Evangelio.

 * El misionero no es aquel que por lastima a los demás les anuncia el Evangelio; sino que es quien por Amor a los hombres y a Dios entrega su tiempo a favor de los demás.

 4. Esquema de visita a las casas:

    Antes que nada debemos observar las reglas básicas de cordialidad, por eso al llegar a una casa saludamos a todos los que se encuentran en ella.

    Luego nos presentamos, comentamos de donde somos, y empezamos a desarrollar nuestro objetivo (para los demás).

    Antes de empezar hacemos, e invitamos a hacer todos juntos la señal de la cruz, seguido de esto leemos el texto bíblico elegido o el texto que acompaña la misión.

    Además invitamos a que ellos compartan lo que les sugiere el texto y luego hacemos lo mismo nosotros.

    Antes de despedirnos hacemos los avisos comunitarios, por supuesto de una manera muy informal.

    Hacemos la Oración Final y nos despedimos cordialmente.

 Oración Final:

 Señor, Dios Padre Misericordioso, te pedimos que bendigas a esta familia que nos ha recibido, que bendigas sus proyectos y los lleves a cumplimiento, te pedimos que bendigas esta casa, para que nunca falte el pan en la mesa ni la salud en cada uno de los que habitan en ella. Todo esto te lo pedimos por Cristo Nuestro Señor. Amén

Rezamos un Padre Nuestro, un Ave María y un Gloria.

 Esto es solo un esquema propuesto, puede utilizarse otro, o ampliarse este, lo importante es que el mensaje que nosotros llevamos sea bien transmitido y pueda ser recibido con amor y alegría.

 Recordemos siempre que el mensaje que estamos llevando es mucho mas importante que cualquier otra cosa, por eso será necesario misionar en serio, es decir, ver en las personas a las que visitamos, hijos de Dios, Amados y queridos por el Padre del Cielo.

 PD: Amig@s, les dejo links de videos que pueden utilizar para evangelizar (Todos videos de un grupo y una solista chilenas).

http://www.youtube.com/watch?v=mLXKc8HcF2I&feature=related

http://www.youtube.com/watch?v=p_6uBcJET-E&feature=related

http://www.youtube.com/watch?v=scitDqf9PhU&feature=related

La alegría de saber elegir bien

1. ¿Qué es la Vocación?

 El término vocación viene de «vocare» que quiere decir LLAMAR; se trata de la voz de Dios que llama permanentemente al hombre, primero a la existencia, después a la vida cristiana y, más tarde, a un determinado estado de vida.

Dios llama al hombre desde el principio (Gen 1,26-27) a ser su imagen y semejanza, para que de esta manera pueda estar en comunión con Él. Por el Bautismo nos llama a ser sus hijos, porque Dios quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad.

Esta voluntad de Dios Padre se hace llamada para los hombres en y por Jesucristo, y se prolonga para nosotros en el Espíritu que Él mismo nos ha enviado.

 2. Elementos de la Vocación

 Ø      Llamada
Es la iniciativa gratuita y amorosa de Dios.

Ø       Respuesta
Es la disponibilidad del hombre que responde al llamado y compromete toda su vida al seguimiento de Jesús. La respuesta es personal, libre, consciente, responsable y tiene como fundamento una profunda inspiración y experiencia de fe. La persona responde dentro de una situación histórica concreta.

Ø       Misión
Dios llama siempre a una misión, que es, la tarea evangelizadora que el Espíritu encomienda a la Iglesia. La misión toma rasgos específicos en cada uno de los llamados.
Dios nos llama de manera personal y única, así como también la misión que nos encomienda es personal y única.

 3. Tipos de Vocaciones

 Vocación Laical – Con dos estados de vida que son:
– El matrimonio (viudez)
– La soltería

 Vocación al Ministerio Ordenado
Que es el Orden Sacerdotal (existen también misioneros

 y religiosos que a la vez son sacerdotes).

 Vocación a la Vida Consagrada
Con sus diversas formas:
– Vida religiosa contemplativa
– Vida religiosa apostólica

 4. Signos de la Vocación

 Es importante tener bien claro que Dios, al darnos la vocación, no se comprometió a revelárnosla de manera extraordinaria, ni de una determinada forma. Sabemos que, en algunas ocasiones ha sido así, pero no siempre.

En la Sagrada Escritura vemos los diferentes llamados desde Abraham, Isaac, Jacob, los Profetas… hasta Saulo de Tarso en el Nuevo Testamento.

Se trata de un llamado explícito; habitualmente es en el camino ordinario donde Dios quiere que cada uno busque y encuentre su propia vocación, descubra su plan de amor universal y se ubique exactamente en él. Por tanto, cada uno debe buscar su vocación personal hasta encontrarla, valiéndose de los medios a su alcance y confiando en la ayuda de Dios.

 Hay algunos principios fundamentales que nos pueden ayudar a iluminar, a clarificar la búsqueda y el encuentro de nuestra propia vocación.

Todas las vocaciones llevan a la felicidad, sin embargo sería equivocado concluir que uno puede elegir cualquier vocación; sabemos que cada uno estamos llamados a una vocación específica y es indispensable tener o adquirir las cualidades o virtudes necesarias para ello.

La vocación no se identifica con la inclinación.

Para que nuestra vocación sea válida necesitamos la aprobación de personas competentes y hay que decidir con rectitud de intención.

No existen métodos infalibles para encontrar la vocación, pero es menos difícil que se equivoque quien hace un conveniente discernimiento, busca ayuda, ora mucho; pues como cristianos no podemos olvidar que Dios está siempre a nuestro lado: “Yo estaré con ustedes todos los días hasta el fin del mundo” (Mt 28,20).

Él nos cuida, nos ilumina, Él es el primero que desea nuestra felicidad y que sea larga si la conseguimos, por algo nos dijo: “Pidan y se les dará, busquen y hallarán, llamen y se les abrirá; porque todo el que pide, recibe; el que busca, halla; y al que llama se le abre” (Lc 11,9-10).

 5. Motivaciones de una Vocación

Comprender qué son las motivaciones vocacionales para clarificar la autenticidad de nuestras propias motivaciones en un serio discernimiento.

Hay dos tipos de motivaciones: conscientes e inconscientes:

Una motivación es una razón profunda de actuar.

Es el “motor” que mueve nuestra energía, nuestros esfuerzos hacia un fin. Nos permite “dar razón”; es el por qué y el para qué de lo que hacemos.

• Las motivaciones conscientes son aquellas que aparecen directamente como razón de nuestro actuar; son claras, definidas y están a nuestro alcance en lo que hacemos.

• Las motivaciones inconscientes responden a situaciones interiores, conflictos no resueltos, mensajes que se han quedado guardados en nuestro interior y que no afloran libremente ya sea por bloqueos, temores, educación, etc.

En la búsqueda de la vocación puede haber, mezcladas, motivaciones verdaderas y erróneas.

Claro que deben prevalecer las verdaderas y a lo largo del proceso vocacional deberán clarificarse, purificarse y definirse las otras motivaciones.

En algunos casos, detrás de una vocación “aparentemente buena” existen motivos como: el miedo al matrimonio, la incapacidad de relacionarse positivamente con jóvenes del otro sexo, el miedo a enfrentar el futuro, el miedo al compromiso.

 En qué habrá que fijarse:

 • Recta intención.
• Dotes o cualidades psíquicas y morales: equilibrio afectivo, aceptación de la propia realidad histórica, libertad, capacidad para superar frustraciones…
• Dotes intelectuales.
• Dotes espirituales: sentido de Dios, inclinación a la oración, espíritu de sacrificio, sentido de Iglesia, espíritu de obediencia, celo apostólico, espíritu de pobreza y castidad.

 6. Pasos

 La vocación no consiste solamente en el llamado que Dios hace a la persona, para que el proceso o el camino se complete. Cada uno debe dar a Dios una respuesta y para poder dar esa respuesta correctamente es necesario seguir un proceso para que la decisión tomada nos llene de paz y de contento por ser de acuerdo con la voluntad de Dios.

La vocación, o el llamado para consagrarse a Dios, es el regalo más preciado que puede recibir cualquier persona de parte de Dios mismo. Se puede comparar con una joya hermosísima que te da Dios, pero si no respondes con prontitud, con entusiasmo y el interés que Él espera de ti, te la retira y se le da a otra alma más generosa que tú.

También se puede comparar con una flor hermosísima; Dios, con su llamado, la siembra en tu corazón, pero de ti depende cuidarle el suelo, regarla y abonarla para que nazca, crezca y se conserve hermosa siempre.

 Siguiendo el camino para responder a la vocación hay que dar algunos pasos importantes:

• Considera que la vocación a la Vida Consagrada es el regalo más grande que da Dios a las almas por las que tiene especial predilección.

• Asume por ello una actitud de profunda gratitud y humildad, pues la única razón por la que Él llama es porque ama mucho.

 • Pon tu vocación en las manos de María, conságrasela, entrégasela, ahí nadie podrá hacerte daño.
• Intensifica tu relación con Dios a través de la oración: haz de Jesús y de María tus mejores amigos; recuerda que ellos están contigo siempre, te aman, te escuchan, te entienden. Regálales tus actos de caridad, sirve a ellos a través de tus hermanos.
• Tu vida debe ser coherente con tu inquietud de consagrarte a Dios; para ello debes tener en cuenta tu realidad y en la vida diaria ser siempre sincero contigo mismo y con los demás. ¿Como? Rechazando el pecado, por pequeño que parezca; frecuentando los Sacramentos, tanto como te sea posible (Misa, Comunión, Confesión); buscando cierto recogimiento que te ayude a cuidar tu vocación.
• Procurar que tu alma y tus sentidos estén abiertos a la gracia, para que puedas percibir en tu interior claramente la voluntad de Dios; recuerda que Dios habla a través de los acontecimientos o de signos, que el ruido del mundo impide conocer o valorar.
• Busca la Dirección Espiritual de una persona prudente. Puede ser un sacerdote y sé siempre muy sincero con él y contigo mismo. Recuerda que no es conveniente buscar “consejo” de todos (amigos, amigas, parientes, etc.), pues la decisión que quieras tomar es cosa solo de Dios y de tu alma; ellos pueden apreciarte mucho, pero no son los indicados para que acudas en este caso.

La vocación es…

Extracto de una carta dirigida a un jóven con inquietudes vocacionales el 22 de febrero del 1977.
Marcial Maciel


He recibido tu carta con esa breve, pero hermosa historia de tu vocación. La he leído con calma y he gustado en ella ese algo que tienen todas las vocaciones que Dios da: llamadas imperceptibes, dudas, gracias innumerables, vacíos al quererse alejar de Dios y al final, o se acepta o se deja.
En los días pasados, historias análogas nos contaban los nuevos sacerdotes acerca de su vocación: cómo germinó en ellos la inquietud, cómo ráfagas de sentimentalismo o tentaciones apagaban el deseo y cómo nuevamente y por la acción de la gracia, después de sentir un inmenso vacío interior, renacía esa voluntad de responder a los planes de Dios. Finalmente, esa experiencia común a todos: el sentirse elegido por Dios sobrepasa todo bien humano, todo amor carnal, toda aspiración de una pobre creatura, como nosotros.
También la Sagrada Escritura está llena de vocaciones parecidas; entre ellas, la más parecida es la de Jeremías: un hombre duro, que se resistía a realizar la misión querida por Dios hasta que tuvo que ceder ante la palabra y voluntad de Dios. Su vida no fue fácil, pero ahí perseveró feliz hasta el fin. Muchas vocaciones fallan, porque no son capaces de llegar a resistir esos primeros sentimientos de rechazo, naturales, y ponerse totalmente en manos de Dios. Una vez hecho esto, la vida se transforma: se descubre que Dios nos colma de bienes humanamente inimaginables; la experiencia de su amor es inefable (…)Irás descubriendo con el pasar de los días la dicha de ese SÍ que pronunciaste no hace mucho. La dificultad no desaparecerá, la lucha no acabará, pero la gracia de Dios estará siempre a tu lado.