Pecados contra la castidad

 
Algunas de las formas de lesionar nuestra sexualidad y de no practicar la sexualidad son:

1. Lujuria. Es el placer [1], porque la lujuria no se entrega, ni se da; solamente está preparada para recibir placer sexual, es decir, se busca el placer por sí mismo y no como una consecuencia; separando las finalidades de las relaciones sexuales de procreación y unión.

2. Masturbación. Se entiende por masturbación la excitación de los órganos genitales a fin de obtener un placer venéreo. [2] El fenómeno de la masturbación es un fenómeno común, estadísticamente común, que no es lo mismo que norma o correspondientemente a la naturaleza humana [3].

3. Fornicación [4]. La fornicación es la unión carnal entre un hombre y una mujer fuera del matrimonio. Es decir, cuando hay relaciones prematrimoniales o aquellas parejas que viven en unión libre.

4. Pornografía. Ahora todos lo medios de comunicación (televisión, teatro, prensa y cine) nos ofrecen abiertamente escenas pornográficas, son escenas comunes que podemos ver en cualquier lugar y a cualquier hora. Pero no por esta razón es algo normal y bueno para la persona.

5. Prostitución. La prostitución es la relación sexual en la que media el dinero como motivo y se realiza con más de una persona.[5] Atentando contra la dignidad de la persona que se prostituye, puesto que queda reducida a placer venéreo que se saca de ella.[6]

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[1] PIEPER, Josef; Las virtudes fundamentales; Ediciones Rialp; Madrid; 1980; p. 241.
[2] Catecismo de la Iglesia Católica; no. 2352
[3] TREVIJANO, Pedro; Madurez y sexualidad; Ediciones Sígueme; Salamanca; 1994; p. 106
[4] Catecismo de la Iglesia Católica; no. 2353
[5] TREVIJANO, Pedro; Madurez y sexualidad; Ediciones Sígueme; Salamanca; 1994; p. 163.
[6] Catecismo de la Iglesia Católica; no. 2354

La homosexualidad, una triste realidad

REDACCIÓN CENTRAL, 28 Ago. 08 / 04:05 pm (ACI).- El equipo web de ACI Prensa pone a disposición de sus lectores dos extensos e interesantes artículos católicos que explican por qué los mal llamados “matrimonios” entre homosexuales no deben legalizarse; y revelan la cruda realidad, pocas veces contada, del estilo de vida de los homosexuales.

Escritos originalmente en inglés, estos dos extensos artículos muestran sin aspavientos el rostro de dolor y sufrimiento que constantemente viven los homosexuales. El primer artículo, extraído de la blogósfera católica, es una respuesta a otro blog en que el se intentaba reivindicar el “derecho” a las uniones homosexuales desde una perspectiva pseudo-católica.

Este texto sintetiza de modo claro y directo, con una serie de referencias al Magisterio de la Iglesia, a las Sagradas Escrituras y otros escritos católicos, las razones por las cuales el mal llamado “matrimonio” homosexual afecta a la familia, no es generador de nueva vida y agrede el orden de la ley natural.

En el segundo artículo, un ex homosexual católico, explica con crudeza que puede afectar ciertas sensibilidades, cómo es verdaderamente la vida de los homosexuales a partir de su experiencia de 20 años en este mundo del cual ya salió. Asimismo, relata cómo es que intentó ser católico y homosexual, tendencia que defienden algunos dentro de la Iglesia, y fracasó rotundamente en el intento.

El artículo sobre las uniones homosexuales se encuentra aquí: http://www.aciprensa.com/Familia/homosex-objecion.htm  

El revelador testimonio puede leerse aquí: http://www.aciprensa.com/Familia/homosex-libros.htm